La bomba (Navarro, pero Pepe)

18 08 2008

Menuda racha llevo. Tardes de cocacola light, porros y olimpiadas. Para qué queremos más. De repente la final de 100 lisos con el jamaicano extraterrestre, pinchando con la final de Nadal (reconocer que su tenis físico y calculado aburre a las piedras debe ser antipatriótico), que si un poquito de ciclismo en pista, con sus gramos de vela, y mientras perdiéndonos a Gervi en la final de suelo.

Gracias al Barón de Coubertin las vacaciones pueden ser más baratas de lo que pensaba. Y tan feliz, mientras nadie se entere. Socialmente quedaría fatal si no contara en Septiembre algunas trolacas: que si estuve en la India y todo muy bien, que si igual voy a New York, ahora que está todo tan barato, que si os enseñaría las fotos del viaje a Gante, pero mi perra se comió la tarjeta de memoria… no tengo problemas, ¡Será por mentir!.

Tengo 35 euros para llegar al día 28. Si me tiro un pedo palmo pasta. Otro mes canino, y el que viene no tiene mejor pinta. Quería invitar a mi viejo a ver al Sporting cuando visite el Bernabéu, pero la coyuntura económica internacional lo pone en tela de juicio. Perderé para siempre esa ficción que es la relación con mi viejo, pero bueno. Ahora me ha dado por dibujar, como a él, y por añorar Gijón. Igual es que se comunica conmigo así. Sus 26 años tampoco fueron los mejores, así que en breve me dejaré bigote y jugaré de ariete zurdo (creo que mi viejo nunca me perdonará haber salido centrocampista y diestro).

Y a todo esto nadie me quita de la cabeza que si me dieran minutos en el equipo nacional, lo haría mejor que Juan Carlos Navarro. Está horrible. Siempre le he odiado, porque su selección de tiro es suicida, y siempre le salió bien. Ahora no. Tiene unos porcentajes de tiro que yo mejoraría, lo sé. Vamos Nico tiene mejores porcentajes, pero Nico es muy alocada, no creo que de alero… igual de base revolucionaria, a lo Jamal Tinsley

Por cierto confirmado: JUEVES 18 sep a las 20:45 actúo en la Sala Casino (c/casino 8, metros Embajadores, Lavapiés). Me parto la polla con la información de promo de los de Nosolocomicos, atención, cito textualemente:

“Uno de los espectáculos más variados del panorama nacional”

Ostias.





Voy sin guión

9 08 2008

La frase que titula el post fue hecha famosa por uno de los más célebres personajes anónimos (a su pesar) que te puedes encontrar en esta vida, y en alguna otra. Ir sin guión implica hacer gala de una bárbara capacidad de improvisación. La verdad es que yo no soy amigo de guiones, porque pueden encerrarte demasiado en un contexto, y porque soy un vago y no me gusta memorizar.

En algunos casos la confianza máxima en un guión, resta mucho de espontaneidad, y de cintura o mano izquierda. Pero soy partidario de tener un par de ases en la manga, pensados con anterioridad, que se puedan sacar a relucir cual revólver de la cómoda: cuando las cosas pintan mal, o cuando hay que rematar.

Ya tengo el guión del monólogo. Siempre me pasa igual, tengo que cocerlo en el cerebrito para luego sentarme y escupirlo, casi sin signos de puntuación. Como cuando volcaba datos sobre los folios oficiales de la Complutense cada convocatoria. Siempre me pasa igual, cuando lo leo no me hace ni puta gracia. Siempre me pasa igual, desconfío de que lo que he pensado que sería la monda, podría quedar en un frío silencio. Siempre me pasa igual, creo que podría no haber feeling. Puede que no sea el actor adecuado ante el público adecuado. O lo que es peor, que sí lo sea, pero que no lo consiga.

Son los riesgos que asumes cuando defiendes algo en directo. El silencio, la apatía. Decía Román Reyes, filósofo, sociólogo, genio, que era mejor causar anti-pathos que a-phatos. Creo que eso lo tengo ganado. Si no te gusto, me vas a odiar, porque puedo ser insoportable. Me he dado cuenta de que el cuerpo me pide ser más negro de lo habitual, rozando la incorrección política. Siempre fui así, siempre me gustó llegar al límite y, como pasa cuando juegas con el límite, muchas veces te pasas. No me quiero pasar a propósito, símplemente sucede.

Cuando creí que mis monólogos seguirían un patrón, me he dado cuenta que el surrealismo y la necedad piden paso, y convierten el texto en algo extremo, pero divergente. Es un alivio comprobar que las neuronas siguen teniendo esa patria, porque creía que se habían convertido en ciudadanas de un mundo cuadriculado, donde en determinado renglón pone “risas”.

Sé que estaré absolutamente seguro -como los locos- pero que cinco minutos antes de salir, tendré un poco de taquicardia y ansiedad, y veré en la cabeza mis chistes y un silencio sepulcral, y caeré en una duda que sólo detiene el poco tiempo para salir a escena. Sé que estaré frío por el sudor, que diré las primeras palabras y que con las primeras sonrisas mi cuerpo recuperará la temperatura normal, y me sentiré en mi sitio, feliz, teniendo esa sensación de poder tan curiosa. La única sensación de poder que experimentamos los pobres. Marcar un ritmo, conseguir atención, y llegar un segundo antes que ellos, a una conclusión. Gracias Gila.

PD: En octubre nos vamos a Lisboa. Ya era hora. A ver si puedo.





Sabores

7 08 2008

Existen pocos momentos en la vida de un ser humano en los que se despliegue ante sus papilas todo un mundo de posibilidades. Los ojos están más acostumbrados grandiosidades, con cada plano que elige el cerebro. Incluso el olfato nos hace girar la cabeza ante la salida del ventilador de una pastelería (el de la pastelería La Playa, en Gijón, que da a la calle Los Moros… ¡¡diosss, qué olorrr!!). Pero el gusto sólo se planta boquiabierto ante la paleta de sabores que representan una mujer desnuda y tumbadica en la cama, y ante la imperial cámara frigorífica de una heladería.

Anoche tuve una de las dos experiencias. Estaba allí, desplegando todo su poderío, diciendo “ven y cómeme lo que quieras”, y yo relamiéndome como una perrita (homenaje). Me decidí por la stracciatella. Me parece fresco, su cremosidad no agobia, y las teclas de chocolatele le dan tanta agilidad, que el clásico de chocolate no es competidor en las noches de verano. Cucurucho siempre. Ya no se hacen cucuruchos como los de antes, ahora son planos e insípidos. Recuerdo los de Islandia, con los rombos tan marcados, la clara de huevo que dora la parte exterior…

 

Y te vienen los del Ben&Jerry´s como si hubieran descubierto la pólvora. Malditos yankis hijosdeputa, que se creen que todo empezó allí. ¡Ánimo yihadistas, a la guerra santa por los helados!

Y nada, nos sentamos en las mesas instaladas en la calle Argumosa con motivo de las fiestas del barrio, Jóse, yo y nuestros helados, y nos tomamos algo en mitad de un globazo pakistaní, que ríete tú del cura brasileño. Y venga pasar muchachas de todos los colores, etnias, tamaños. Todas realizaron magníficos ejercícios de pasotismo hacia nuestras honorables personas, ejercícios donde la concentración y la técnica fueron clave.

Auténticas Comaneci. Es perfecta. Por cierto si no les he recomendado el disco de Fran Nixon, no dejen de bajárselo “Es perfecta”.

Es pefecto.





Degamba Chaos

4 08 2008

El sábado llamé al A vivir que son dos días. Fue raro, era como separarte de tu mujer, irte con otra y tener una amante que sea tu primera mujer. Me sentí como uno de esos viejunos que llama encabritado a la radio por tal o cual cosa. Pero es que me calentaron la sangre, y claro.

Llevo un par de días mirando a las musarañas delante del ordenador de casa (ahora estoy en el destierro del locutorio) intentando que el monólogo que tengo en la cabeza haga gracia visto escrito. Sé que interpretado tendrá gracia, pero sobre el papel ha de ser bueno, y no lo tengo tan claro. Encima anoche salí por The Latin y las modelos se agolpaban en las puertas. Acompañadas eso sí de tipos altos, fuertes y de sonrisas tan impecables que parecían violentas. Todos con sus jodidas pieles casi tornasoladas, y yo con mi bañador sin estrenar.

Me he hecho el cuerpo al rollo liberal newyorkino. El viernes tiré al palo y sábado me llevé tres puntitos. Una vez que pillas confianza puntuando frente a numancias, y otros equipos-ascensor, luego sales contra valencias o sevillas, y te comes el césped. Pero un barcelona está por llegar. De momento soy campeón de la UEFA (entiéndase la metáfora futbolera).

¡Iñaki, invítame a unas gambas con champán!





Sin noticias de dios

31 07 2008

Bueno, ando liado, entre los últimos coletazos de mi nueva casa, las penurias económicas, escribir un jodío monólogo para unos bolitos, y las locuras de Nico, que ahora le ha dado por ingerir protector para muebles en cantidades industriales.

Sigo vivo, el calor me derrite las ganas de enredar en el blog (quedarme forever sin Internet en casa también ayuda), y esta mañana un señor me ha cobrado 30 de los nuevos eureles por meterle por el culo un termómetro a mi perra. Qué mal repartido está este mundo.

Jódete, yo que siempre he rajao de los monólogos. Eso me pasa por bocas, como dijo el estomatólogo. Pero bueno, por lo demás bien. Seguimos vivos (segunda persona a lo Indurain). Me he afeitado porque, al dejarme esta media melena, podría llegar a parecer un criminal de la guerra de los Balcanes en su nueva personalidad…. “vivía en Lavapiés, tenía una pequeña productora. Ni su socio sabía que se trataba del criminal Zlatan Bolibic… hablamos con sus vecinos…

Vecina1 - Bueno, la verdá es que el otro día se trajo a una chavala a casa y cumplió como un campeón, nunca lo hubiéramos sospechado.

Vecino2 - Era un graciosete, yo algo le dije a mi mujer, de que no olía bien. Sobretodo cuando volvía de correr.

… el criminal ya ha sido puesto a disposición de las autoridades de la Haya…”

Paso, me afeito y punto. Y de momento, un saco cemento. Nos vemos.





La fuerza del mar

25 07 2008

El verano en Madrid mola. Siempre que lo digo la gente me mira y pone cara de “este pobrecito qué va a decir“. Cierto es que si tuviera el riñón bien forradito, estaría en Praga, o en New York, o en Bora Bora (la ciudad favorita de Dani Güiza). Pero todo el año. Me mola currar en verano porque el ritmo es menor. Parece como que las cosas son menos trascendentes, como que los mayores están echando la siesta y ya se despertarán y nos abroncarán que, mientras tanto, lo disfrutamos.

No hay tráfico, casi todas las calles se convierten en peatonales, y los semáforos parecen un adorno multicolor. La gente asquerosa no está. La gente asquerosa lleva unos días atestando las playas de Benidorm, Salou, Torremolinos, y sitios así. En Madrid quedamos los parias, los que no nos hemos ganado el descanso, los perdidos: los mejores.

Con el rollo de la mudanza no tengo Internet en casa. Ni tele, aunque hacía mucho que no la veía, pero bueno. Vivo en el antíguo taller de una pintora, por lo que no tengo antena. Estos días me pillé una amplificadora de los chinos para salvar la parte gorda del Tour de Francia, pero los putos chinos no trabajan bien la electrónica y, en lugar de ver la exhibición de Carlitos Sastre en los Alpes, sólo acerté con rallujos en blanco y negro, que es lo que se denomina así, más profesionalmente, “ruido”. Queda mal decir que no la echo de menos trabajando en ella, pero bueno. Es así.

La red me priva más, y me tiene un poco nervioso, porque me hace venir a locutorios de pakis, con sus anuncios de bebidas de coco y papaya, sus bigotillos rancios y la sonrisa del que no se entera de nada. Un euro la hora es aceptable. Calorazo, ventilador, pintura azul y seca que se desconcha, auriculares sin esponjas, conexiones de velocidad relativa: lo justo.

En verano el mundo funciona, pero con mucho menos. Es como si hiciéramos el mínimo común múltiplo de la sociedad. Como fan del minimalismo que soy, me gusta. ¡Fuera el recargo, fuera los impuestos, fuera los “me interesa tu personalidad”, fuera el adorno!. Verano. Tour. Sudor. Pureza.

Pero necesito oler el Cantábrico.





Ética a Nico(maco)

24 07 2008

Siete y cuarto y la puta perra ya me ha lamido dos veces la mano que cuelga de la cama: a las seis y media y a las siete. Me levanto habituándome a las medidas de mi nueva casa, quedando los dedos de los pies como víctimas colaterales, me pongo las chanclas (demasiado tarde), echo cereales en el tazón. Trigo inflado con miel. Igual que Smaks, pero de marca blanca, el doble barato. Echo la leche, en este caso imagino que todas las marcas de leche son blancas y, mientras desarrollo el absurdo, Nico se arrima pidiendo su pienso pedrigripál. Se lo echo, me alejo, lo devora en cerocoma. Me enfundo una camiseta sucia -porque ya me ducharé después de correr y no me voy a poner una limpia para ensuciarla-, y… me mojo el pelo, porque lo llevo un poco largo y nunca se sabe. Mano al culo: llevo un par de bolsitas para los ñordos con el escudo del Ayuntamiento de Madrid, todo correcto o, como dicen los más avezados, todo OK.

El otro día David de los Fulanos me dijo que el día que alguien inventara las bolsitas recoge-excrementos con un lateral de cartón, para no notar el tacto de la mierda, lo petaría. Yo lo lo creo porque, de hecho, el papel va decrescendo en nuestra sociedad, pero bueno, David de los Fulanos tiene su punto de vista, a contracorriente en casi todo, así que no sería menos en este frugal caso. Está bien que haya gente así.

Salgo de casa, giro la llave y Nico tira cual alimaña. Encaro a la izquierda la bajada de la calle de la Primavera, donde a Nico le mola mear como una señorita, patiabierta en mitad del adoquinado. Siempre me encuentro a la misma punki con su mismo perro a la misma altura de la calle. De estos punkis que saben mucho de animales. No está mal la chica. Ni bien. Entrando por Zurita giro Argumosa y la atravieso. Me cruzo con un señor, padre venerable, que huele muy bien. Es cortés, clásico y limpio. Me gusta porque las terrazas de Argumosa suelen ofrecer lo contrario a partir de las siete de la tarde. Me gustan las cosas sacadas de contexto. Me gustan los estereotipos rotos.

Pasamos por delante de la ampliación del Reina Sofía y Nico pisotea el felpudo de la cafetería que pone “AROLA” en letras grandes rojas. Igual que si pusiera “bienvenidos”, se la suda, por algo es una perra de siete meses (sin chip, de momento). Soy egocéntrico, pero nunca me imaginaría un felpudo con mi apellido. Es contraproducente. Cruzamos Atocha. A Nico todavía le dan miedo los coches y tira como una bestia. Creo que tengo callo en la mano, de la jodida correa azul. Los repartidores de prensa gratuíta, sitos en la esquina del McDonalds -o la famosa cadena de comida rápida-, no me ofrecen, porque saben que siempre les pillo sus panfletos de información banal, irrelevante y superficial, a la vuelta.

Entramos en el paseo del Prado, lo atravesamos tranquilamente, difrutando del frescor de llevar el pelo todavía mojado. La perra sólo da por culo cuando lametea mierdas de pájaros, que le encanta. Sólo le tiro de la correa, no le digo nada, porque no soy nadie, ayer comí en un Burguer. Nos cruzamos con el del bigote, con la cascuda, con la monja, con la becaria, como si estuviera en el show de Truman todos pasan a su hora. Ocho y ocho minutos, llegamos al nuevo Ayuntamiento en la plaza de la Cibeles, daremos media vuelta y nos la cruzaremos. Aquel día se giró hasta cuatro veces para mirar, y cada día me sonríe, imagino que por la perra, pero me viene bien. Está muy buena, morenaza muy interesante. Hoy no se ha cruzado. ¿Habrá pillado vacaciones?

-¿Volvemos a recorrer el paseo del Prado, a ver si es que hemos calculado mal? - me dice Nico con la mirada

- No, Nico -le replico- esa sería la diferencia entre opositar a psicópata, y estar simplemente zumbado, que es lo que me pasa.





Frank Lampard Jr.

23 07 2008

Quizás uno de los centrocampistas más admirables de las islas, el hijo del mítico jugador del West Ham, Frank Lampard Jr. ha sabido ponerse en valor por sí mismo, y hacer olvidar a su padre y a su primo (el red Jamie Redknapp). Su apellido sugirió en su día una forma de vida. Aunque el verbo LAMPAR, según la R.A.E. implica Afectar la boca con una sensación de ardor o picor en su primera acepción, y Tener ansiedad por el logro de algo en la segunda, Jóse y yo siempre identificamos lampar con pasear por el filo de la navaja vital, hacer del mileurismo un arte, pasarlas canutas con cada seguro de coche, cada dentista, cada veterinario, pagar el I.R.P.F. y desarrollar todo tipo de teorías sobre la creatividad financiera…

Lampar es lo que nuestros progenitores llamarían (en el caso de los míos con horror) “vivir al día”. Es una afición a la que se adscriben cada vez más españoles: no tener la más mínima capacidad de ahorro. Cuando me fui de casa la hermana de mi ex nos dejó 400 euros. Tardamos 9 meses en devolvérselos. Un parto. Cinco años después sigo por esa senda. Sentime culpable por no tener un colchón sería absurdo, porque no puedo, así que hagamos del lampar una bandera. La contraprestación de lampar, en mi caso, está en hacer lo que quiero y ser independiente. Alto precio en una democracia capitalista, que debería estar llena de toboganes hacia ese objetivo, si no fuera porque es una gran mentira.

El tipo que está sentado en la mesa de al lado en la oficina, gana el doble que yo. Está hablando por teléfono  y acaba de decir “el libro que me regalastes“, han leído bien “regalastes“. Él gana el doble. Lo que le da margen para incurrir en una de las aberraciones gramaticales que más odio. Esto está así montao. Ayer me llamó mi amigo M, anda en problemas. Hace tres años me dijo que me quedara en Guadalajara, que si tragaba sería el rey, y que más valía ser el rey en las provincias, que uno más en Madrid. Vía sms me transmitió lo agobiado y hastiado que está de ese desván lleno de humedades, maloliente y herrumbroso que es el periodismo local.

Cuando es una mierda es una mierda. Lo único que nos queda es la capacidad de coger al capullo por la solapa, que sienta nuestro aliento a Brugal a un centímetro de sus ojos y gritarle “Esto es mentira“, mientras se oyen, a lo lejos, cerrarse los garajes donde Bill Gates, los Beatles y Neil Armstrong fantasearon sus gestas.

M, brindemos por la vida (y sigamos lampando).

PODEMOS.





Decimo primero

21 07 2008

El bicampeón del mundo no tiene su año. Parece que toda decisión se torna en fracaso, que cada dirección atajada sólo lleva a la decepción. Era muy jóven cuando despuntaba en una de las principales escuderías, y también lo era cuando comenzó a conquistar laureles y corazones (y envidias), así que el sentido que actualmente tienen las cosas es algo nuevo para él. Se encuentra aturdido, perdido, solo. Nota cómo el exterior está en su contra, pero sabe que sólo es una mentira, hija predilecta de la frustración. Se sabe la teoría, pero afrontar la realidad de las cosas es más jodido.

Todos hemos visto Cosas de Casa, aquella teleserie que Antena Tres nos repitió hasta la saciedad, con el torpe Steve Urkel, y el buenazo de su vecino (un madero) Carl Winslow. Lo que se escondía tras cada uno de los guiones, es un manual para la vida. Por si a alguien le costaba leer entre líneas, te resumían la moralina del capítulo al final, sobre un fondo de música de pianito, justo antes del último gag de Urkel. ¿Cómo puede ser que tenga todo ese tratado sobre la moral en mi subconsciente y no sea capaz de salir adelante, de ver el camino?

No quiero fichar por Ferrari, todo es más fácil allí. Y más rojo.

PD: El jefe de la cienciología en España es mi colega. Y Woody Allen. Llamaré a uno de los dos. Cara o cruz.

PD2: En mi BLOGROLL está un link al blog de Joaquín Leguina. Echadle un vistazo. Es un gusto comprobar que todavía hay vida inteligente.





Trucos para ligar en un garito II (el Talento Individual)

11 07 2008

Una vez realizada la selección (nunca sabremos si es la definitiva, podría darse el caso de tener que variar el tiro o, simplemente conformarnos con esa amiga más… sí, esa) lo que toca es comenzar a trabajar. El anterior post hablaba sobre el trabajo del EQUIPO, pero por más Pedros Escartines o Chechus Rubieras que tengamos para hacernos la ascensión, al final es Lance Armstrong el que tiene que dar el latigazo.

Lo fundamental es que usted se sienta Lance Armstrong, es decir, que confíe en sus posibilidades. Dado que ha sido realista, no hay nada que temer. Eso sí, que tampoco se note que se cree capaz de superar un cancer de testículo y ganar seis Tours de Francia, porque apestaría. A partir de aquí existen dos posibilidades:

a) Que esté a huevo: en cuyo caso todo vale. Incluso que los miembros de EL EQUIPO pasen detrás de usted, dándole palmadas en el trasero, y se arrimen a su oído diciéndole frases del calado espiritual de “¡Vamos campeón, que es tuya!”, o “¡Dale, dale!”.

b) Que no esté a huevo. Este supuesto es el más habitual. Toca lanzar el sprint a base de Talento Individual(TI). Existen varias reglas fundamentales y una serie de detalles que no pueden faltar: que no se les vea ansiosos, no hacer comentarios excesivos sobre cualquier tema, si no tienen un contracomentario preparado por si no gusta, no miren al cuerpo de la chica. Ni de solsayo. Se nota. Hagan que se sienta especial, pero sin pasarse, interésense por lo que dice cuando mueve la boca, sean agudos (es un sprint, es un último esfuerzo, ánimo), vayan de duros, pero dejen puertas abiertas. En caso de estar casados guarden el anillo… cosas básicas.

El ritmo es fundamental para hacer las cosas más rápidas. Hay peladas de pava eternas por falta de ritmo. Una vez que se agota el tema de lo alta que está la música en los garitos, lo caras que están las copas, y tras hacer un par de movimientos de cabeza al ritmo del son que haya tocado por designio divino, hay que tener contenidos de conversación, pero:

-Ni parezcamos el “¡Qué!” o el “20Minutos“, es decir, no hay porqué desgranar la actualidad (aunque es una falta leve que muchas veces, incluso triunfa), acabamos pareciendo tertulianos cansinos y cayendo en miles de lugares comunes (por esa empatía es por la que triunfa).

-Ni lleguemos a agotar un tema (casi siempre suele ser trabajo… ¡Uf!)

En cuanto a las temáticas a manejar, está el recurrente de la música, el cine y demás. Si están necesitados, es recomendable no sacarlo, puesto que corren el peligro de poner una pica en Flandes, siendo Flandes una fanática de Bustamante o Dos colgaos muy fumaos. Si no se habla de cultura, se ahorra uno tener que darse cuenta de que a un cerebrín no se va a follar.

Los muy ruínes y buitres, hemos utilizado el argumento “Justicia Histórica“. Éste argumento se basa en determinados postulados, cuyo resumen viene a ser que las mujeres son seres superiores. Son más sensibles… y demás mierdas. Que a usted le parecen maravillosas, que las admira y respeta, que usted tiene mucho de femenino y no le importa, que de vez en cuando llora… Siempre ha funcionado. De hecho El Código Da Vinci se basa en este axioma. A mí, la verdad es que se me queda ya muy trasnochado y no es conveniente quedar como buitre que no está al día. Poco a poco va cayendo en desuso.

La postura que más de moda está es una vuelta de tuerca a la anterior: rajar de los tipos que van de ese palo. La metrosexualidad está demodé, los tíos son tíos y las tías, tías, y las reglas del juego llevan así miles de millones de años (o más), y los que van de femeninos son unos malditos psicópatas que sólo quieren engañar, pero que ya no engañan a nadie. Es la übersexualidad, cuyo máximo exponente es George Clooney. La seducción está ahí y usted quiere jugar al juego. Este argumento tiene varias ventajas. Por una parte ella se da cuenta de que usted no ha tirado por el camino fácil, y por otro le hace creer que es usted un tipo sincero. Ahí es nada.

(…Sigue)