La fuerza del mar
Julio 25, 2008
El verano en Madrid mola. Siempre que lo digo la gente me mira y pone cara de “este pobrecito qué va a decir“. Cierto es que si tuviera el riñón bien forradito, estaría en Praga, o en New York, o en Bora Bora (la ciudad favorita de Dani Güiza). Pero todo el año. Me mola currar en verano porque el ritmo es menor. Parece como que las cosas son menos trascendentes, como que los mayores están echando la siesta y ya se despertarán y nos abroncarán que, mientras tanto, lo disfrutamos.
No hay tráfico, casi todas las calles se convierten en peatonales, y los semáforos parecen un adorno multicolor. La gente asquerosa no está. La gente asquerosa lleva unos días atestando las playas de Benidorm, Salou, Torremolinos, y sitios así. En Madrid quedamos los parias, los que no nos hemos ganado el descanso, los perdidos: los mejores.
Con el rollo de la mudanza no tengo Internet en casa. Ni tele, aunque hacía mucho que no la veía, pero bueno. Vivo en el antíguo taller de una pintora, por lo que no tengo antena. Estos días me pillé una amplificadora de los chinos para salvar la parte gorda del Tour de Francia, pero los putos chinos no trabajan bien la electrónica y, en lugar de ver la exhibición de Carlitos Sastre en los Alpes, sólo acerté con rallujos en blanco y negro, que es lo que se denomina así, más profesionalmente, “ruido”. Queda mal decir que no la echo de menos trabajando en ella, pero bueno. Es así.
La red me priva más, y me tiene un poco nervioso, porque me hace venir a locutorios de pakis, con sus anuncios de bebidas de coco y papaya, sus bigotillos rancios y la sonrisa del que no se entera de nada. Un euro la hora es aceptable. Calorazo, ventilador, pintura azul y seca que se desconcha, auriculares sin esponjas, conexiones de velocidad relativa: lo justo.
En verano el mundo funciona, pero con mucho menos. Es como si hiciéramos el mínimo común múltiplo de la sociedad. Como fan del minimalismo que soy, me gusta. ¡Fuera el recargo, fuera los impuestos, fuera los “me interesa tu personalidad”, fuera el adorno!. Verano. Tour. Sudor. Pureza.
Pero necesito oler el Cantábrico.
Entry Filed under: General. Etiquetas: asquerosos, benidorm, cantábrico, madrid, mar, salou, torremolinos, tour, verano.
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1.
yeruska | Julio 25, 2008 at 12:12 pm
Vente paaarra el norte yaaaaa!!!!
Besitosss!
2.
supersalvajuan | Julio 26, 2008 at 9:45 pm
Que grande Güiza. Viva la capital en verano!!!