Archive for 18/03/09
La lista de la compra
Abrí la nevera, y Carlos Carnicero me pasó el brick de leche semidesnatada.. Mi cuerpo gira hacia la taza pensando en el color del cartón. ¿Por qué la leche tiene que identificarse con los colores azul (entera), verde (semi) y rojo (desnatada)?. Pienso en que no me la pillo entera por cuidar mi figura, pero tampoco desnatada por cuidar mi pasado crítico con los tics pequeñoburgueses. Y al final, pienso en qué cojones hace Carlos Carnicero metido en la nevera, así que vuelo, y la abro.
-Toda crisis ofrece sus oportunidades- deja escapar entre la barba. Cerré la puerta de sopetón, y los vídrios de la puerta tintinearon como el carromato de Papá Noel. Definitivamente ésta casa es rara. Vuelvo a abrir la puerta y sigue estando allí. Cierro. No he fumado ésta mañana, lo juro. Pero ahora tengo que coger la mermelada. Mierda. Abriré y cerraré superrápido. Voy.
-A partir de la decimosegunda semana los fetos…- el tintineo volvió a cortar su argumento sobre el aborto. ¿Quién coño ha metido un tertuliano en mi nevera? ¿Por qué no hace fuerza para salir? ¿Se habrá comido la mortadela? Igual es que está bien en el frigorífico. Tal vez los tertulianos vivan en neveras, y los sorteen entre domicilios particulares, como los audímetros de la tele. No conozco a nadie que tenga un tertuliano fresco, pero tampoco a nadie que tenga un medidor de audiencia.
Seguro que es eso, que el anterior portador ha fallecido, o está enfermo, o de viaje, y me ha tocado a mí. Pues éste ocupa toda la nevera. Joder, se me va a atragantar la tostada. ¿No habrá que darle de comer, no? Supongo que me debería poner nervioso… ¿Llamar a la policía? ¿A alguno de los medios para los que trabaja? Eso sería de chivatos, así que me queda la manzana. Al primer mordisco enciendo la radio, y escucho a gente desayunando. No a nivel conversación, más bien el ruido de cubiertos, la cafetera. Pienso que será algún especial de la noise music de Radio3. Cambio el dial, pero en todas hay lo mismo.
¿Será el mundo al revés? Me estiro la goma del cinturón del chandal, de modo que veo mi sexo. Tengo cola, sigo siendo varón. Es el mundo al revés, pero no como nos lo habían contado los de la Disney. La perra tampoco habla. Vaya mierda de mundo al revés.En la radio empiezan a charlar. Es como si retomaran el programa con toda normalidad. Pasado cierto nivel de banalidad, el locutor pregunta por Carlos Carnicero, dicen que ha desaparecido. Hostias, abro la nevera y no hay nadie. Ojo, no sé si me preocupa más que no haya nadie en mi nevera, o que me preocupe no encontrar un ser humano en el frigorífico.
Así que en esas estoy señorita, no hay rastro de Carlos Carnicero por mi casa. He mirado en la lavadora, en el microondas, en el horno… y nada. Por eso llamo ahora a su programa… ¿señorita?
3 comments Marzo 18, 2009
