La prota
junio 1, 2010 6 comentarios
Llega a este blog por méritos propios. Ni siquiera he visto la obra, pero voy a hablar de ella. Al fin y al cabo, y al calor de algunos titulares, no seré el único que hable sin haber visto. Pero en este caso creo que tendría menos mérito para ella haberla mencionado tras ver su obra. Ester Bellver ha puesto en marcha una maquinaria tan creadora como autodestructiva -si es que no es lo mismo- para la promoción de su obra de teatro, ProtAgonizo.
Hace semanas que mi barrio está plagado de una suma entre dos rombos y un triángulo. Hace un mes llegaron a los buzones de miles de casas del centro dos pastillas juanolas. Al poco, apareció un triángulo de cartón. En los carteles de conciertos, en el asfalto de las calles, por todas partes podíamos ver tan inquietante operación. Dos rombos más un triángulo. En casi todos, el resultado era 23, y medio barrio del revés, dando vueltas a qué coño respondía tal acción.
Cocacola, caña, recuerdos y chismorreos entre Pato y yo una tarde derretida en Argumosa, interrumpida por una chica que nos entregó un papel y nos dejó palabras sobre la mesa “interpreto un monólogo, en la sala Triángulo, por si os apetece“. Continuó repatiendo papeles, como si lo que quisiera fuera todo menos llamar la atención.
Un alumno del taller de radio viene el sábado con la famosa suma resuelta en un artículo de El País. Es la obra ProtAgonizo. Lee una crítica que se deshace tanto en elogios -una de las pocas formas del acto de deshacerse- que da miedo. Nunca había leído tal monumento a una obra. Los críticos siempre van de listos, de guays, como si tuvieran que justificar a hostias cada céntimo de la nómina, pero en este caso no. El auténtico underground, la auténtica rendición ante la alternativa.
Saqué el papel del bolsillo del pantalón, y el famoso monólogo de la chica de Argumosa era ese. Uno nunca cree que una tipa colosal pueda acercarse a susurrarte un papelito. El papel de su vida.









Gracias Caballero Británico por tu entrada recomendando protAgonizo.
He colgado el blog de protAgonizo (http://protagonizo.blogspot.com) un enlace a esta entrada, está en un Gadget a la dcha titulado “Comentarios del público”. Me alegra un montón que te hayan gustado las acciones callejeras y saber de alguien que las relaccionó con la de las Juanolas, acción que hice cuando se estreno protAgonizo en la sala Montacargas. Te mando un abrazo y un saludo a los demás también. Ester (la prota-agonizante).
Pues yo sí la he visto, en la Sala Montacargas, y la voy a volver a ver para poder seguir hablando con propiedad de las cosas que me gustan. Tampoco me hace falta que me paguen por ello. Se nota un montón cuando el critico no ha ido a la obra. Pico y pala para los mente-catos y menos robos a la auténtica clase trabajadora.
Joe, vete y cuèntame
Muchacho, ve, veeeee…
Como si fuera un crítico, voy a hacer un acto netamente underground: gente como esta actriz, por lo que cuentas, es necesaria; al igual que textos como el tuyo; al igual que comentarios como el de Kataplaxma… Nada, la cadena perfecta por lo que se ve…
Este fin de semana, por razones BAIDEFEISeriles he tratado con los protas, con lo que no son los protas pero como si lo seriesen y con aspirantes a protas que son más protas que los mismos protas. El mundo de la farándula y yo somos así, señora, que decía no sé quién.
De ahora en adelante ya sé cual es mi sitio en BAIDEFEIS. Me lo ha descubierto Jesús Alonso en el rodaje de su cortometraje “Alzheimer”. Asistente de actores. Que si vete al hotel a por el/la actor/actriz, que si llévatelos al hotel, que si cenar con los actores, hablar con ellos, buscarles un cajero automático, salir de cañas con ellos, hablar de teatro, mil y una anécdotas de mil y un bolos por la piel de toro, ayudarles a pasar papel, ser su doble de luces… Aunque posiblemente pasará mucho tiempo hasta que BAIDEFEIS vuelva a tener la posibilidad de contar con grandes actores de la escena nacional como ocasionales colaboradores. Ahora hay una prota que lo protagoniza todo. Es tan accesible como tu prota y mis protas; más que accesible es absorbente y nada ni nadie escapa a su vorágine. Con ustedes, doña Crisis Económica. Esa sí que es una prota; puta prota.