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Soleado podcast

Si pincháis aquí, podréis escuchar la nueva entrega del nuevo y soleado podcast. Gente como Gigolo Aunts, Brazilian Girls, Rita Calypso, Stereolab o Jack Johnson. Atentos, porque en abril, tendremos por éstos lares una entrevista con el mismísimo Fran Nixon, huelga decir, que si tenésis alguna pregunta…
A disfrutar del programa y del finde.
PD: Adri, ¿Quién te mandará tener un amigo bohemio? Eres grande.
4 comments Marzo 21, 2009
¿Y esto había fuera?
-Oye 2009, esto no es lo que habíamos hablado… ¡No, no pienso ponerme la camiseta de los Clash otra vez! Joder, quiero ducharme y ser persona. Que no tío, que no, que el plan era otro, y me niego. ¿Por qué me sacas Alta Fidelidad de la estantería? ¿Cómo? No, éste año no. Lo habíamos pactado, ¿Te acuerdas?… ¿Que teclee cajamadrid.es? No colega, ni de coña. Me da igual, que no.
Al levantarme me di cuenta de que igual, éste cabrón se estaba pasando el acuerdo por el forro de los cojones, pero no puede ser. Lo dejamos bien clarito. ¿Por qué suenan The Magnetic Fields otra vez? He arrancado los bafles del equipo y los del ordenador, y sigue sonando “I don´t believe in the sun…” ¡No, calla Stephen Merrit de mierda! ¡Que te jodan! Joder, no puede ser, debe tratarse de la costumbre. Claro, es eso, la costumbre de convivir con el maltratador, que ahora se me hace raro. Pero juraría que ha vaciado la casa de chocolate.
No, el chocolate no… Donde había cacao ahora hay pacharán. Son visiones, estoy perturbado, me estoy poniendo nervioso, y ya veo lo que no es. Y me he puesto la camiseta de los Clash por tercer día consecutivo. Bueno, un despiste. Le puede pasar a cualquiera ¿No?, ¿A que os ha pasado que, por comprobar cómo el dulce se convierte en alcohol os ponéis una camiseta que no está limpia? Pasa porque esas cosas pasan. Y no entiendo nada. Joder, y en hotmail no hay correos nuevos ¿Dónde está la gente?
Es porque no hay gente. Habrá. Voy a llamar. Adarve, Adri, Adri casa, Agus, Ainhoa, Alan, Alberto… ¿A quién llamo? No, en realidad no me apetece llamar, estoy nervioso y ya. Huele el café. Estoy nervioso y no debería tomar. Café no, lo dije. ¡Dosmilnueve!. Cagondios. un cigarro. En 2010 lo dejo, ya está un cigarro, no pasa nada. Y una hora con el puto Clipper de mierda. Y la música venga atronar “How fucking romantic, All the stars are out...”Joder, fallas en fin de semana, Clipper cabrón.
¿¿Se mueve el edredón??. No me jodas Nico… No, Nico está en el sofá, y se mueve el edredón. Joder. No… ¿Con ella? Joder. ¿Qué hice ayer? ¿Qué me hicieron?
-Madrugas mucho tú.- ya estamos juzgando, coño. Pues vete colega.
-Ya, tengo horarios de viejo, no sé, es así.- siempre digo la misma mierda. Como si fuera un chiste infalible, y creo que no hace gracia. Me piro. Aire. Aire, coño aire, oxígeno. -Me voy a sacar a Nico, ahora vuelvo.
Nadie conocido del barrio. Ni que fuera el chico más popular del Instituto, pero nadie. Y ésta puta no mea, ya lo que me faltaba. Habrá meao en casa y la otra se encontrará el pastel. Dirá que soy un guarro, o un dueño de mierda, o que no veo al Encantador de perros. Pero… ¿Qué coño más me da? ¿Por qué me agobio por eso? Joder, estoy perdiendo la perspectiva y me doy cuenta. Encima los putos Magnetic Fields también suenan en la calle. y ese puto cabrón aporrea sus miserias contra el piano. Coño, que es mi barrio. ¡Para!
Pringles. Mira en escaparate amarillento, Pringles. Y Coca light. Con su sabor tan durito y seco… éste año no, pero es que él… No, va, tira. Se me ha ido la pelota. Ahora vuelvo a casa y no hay nadie. ¿y si está? Bah, paso, no subo. No voy a casa. Toca paseo largo, Nico. Todo el día. Pasearemos todo el día. El Encantador de perros se hará pajas. No seré el líder de la manada, pero haces ejercício, le gustará al Encantador. “¿Su hijo? Su hijo es encantador… de perros” Y me río. Me queda el humor absurdo que me río. ¡Pero ya lo tenía el año pasado, no me vale! Joder, era un puto trato, y me fui a dormir tan tranquilo. Jóse, dices que los relatos tienen que contar un cambio. Un puto cambio. ¡¡Jóseeeeeee!!
2 comments Enero 2, 2009
Atari 2.600
Christa Päffgen nació en algún sitio (no se sabe si Alemania, o Hungría) y tiene una biografía digna de mención. Desde musa de Warhol hasta amante de Jim Morrison -figura que no me despierta especial simpatía-, y su nombre figura en la portada de mi disco favorito. Bueno su nombre no, su seudónimo: Nico. Nico superó la adicción a todo tipo de drogas, sobretodo a la heroína, a la que estuvo enganchada casi diez años. En una vida plena en el meollo del rock&roll, ¿No hubiera sido normal que hubiera muerto de sobredosis, accidente de tráfico, tiroteo, de frío abandonada en la calle…? Todos los expertos y biógrafos lo hubieran visto lógico, los historiadores musicales redondearían sus escritos, y las mamás de todo el mundo dormirían tranquilas.
Pero no. Nico sobrevivió a la vorágine, y falleció en Ibiza, en un estúpido accidente montando en bicicleta con su hijo. Es cierto que la vida que llevó no ayudó a superar el derrame, pero murio absurdamente. Poniendo todo esto en cuarentena, ya que en torno a su figura todo parece apasionantemente misterioso, vemos que las ciencias sociales quedan, de nuevo, en entredicho. ¿De qué sirve intentar controlar las reacciones humanas? ¿Por qué esa obsesión cuando se ha demostrado que no funciona regla alguna, que es imposible adivinar leyes que se repitan partiendo de mentes humanas? ¿Qué esperan los científicos sociales para firmar su rendición?
Ahora vemos como todos veían venir la crisis, y proponen tantas soluciones que te dan ganas de cederles la presidencia del Gobierno y una pistola llena de balas. Esto lo vieron todos, pero los que se forraron hicieron ver que la realidad es una cuestión de puntos de vista. Mentira. Una mentira con veinte millones de votos. Los que lo vieron venir, lo denunciaron, lo dijeron y realizan la visión de las cosas más lógicas, enciclopedistas, no encuentran sucesor para Gaspar Llamazares.
Bien y después de ésta adscripción a la postmodernidad (Lyothaaaard, cagondios) y sin ningún tipo de hilazón, les cuento que ayer estuvimos en casa de Adri, jugamos con la consola Atari 2.600 (¡Como la que yo tenía!), en una pantalla de plasma de la hueva de pulgadas. Una gozada. Su baloncesto con pelota cuadrada, sus conejos cruzando la carretera, el boxeo, los vaqueros… Y acabamos la tarde jugando a las cartas y siendo felices. Somos la última generación de niños antíguos. ¡Píxel, píxel!
PD: Mi padre ha ganado años de vida, gracias a éstos aldeaninos.
PD2: Ségolène se ha liado con otro. Puta. Una menos
PD3: Ya sé qué haré con mi vida:
3 comments Noviembre 17, 2008
Notas de sábado
Andan los medios revolucionados con Google. Por lo visto, el buscador podría utilizar la información de las búsquedas para fines más inquietantes que la mera estadística. Lo han vestido de gripe. Es decir, que los señores de Google, saben dos semanas antes que las autoridades sanitarias en qué zonas hay focos infecciosos, ya que los internautas realizan búsquedas relacionadas con el tema. ¿Qué les parece?. Como coletilla, los locutores señalan el peligro de que controlen nuestras búsquedas no sólo para fines tan benéficos como el de controlar infecciones. Pero qué malpensados… En fin, por si les quedan dudas, sepan que cuando algo así salta a los medios de comunicación significa que ya no hay que ponerse en lo peor, porque hace años que todo eso se realiza (Un mundo feliz, Farentheit 451…)
Ayer Adri y Mariola estuvieron en casa. Él me llamó para adelantar la cita, porque creía que mi barrio era inseguro por la noche. Al acabar los acompañé hasta Sol y en el trayecto nos violaron en repetidas ocasiones, fuimos víctimas de dos atracos, nos obligaron a firmar unos papeles raros de la inmobiliaria Gilmar, y nos forzaron a probar todo tipo de drogas, además de establecer contacto con un socio para montar un futuro negocio de trata de blancas.
Esta mañana paseo por Serrano, veo tiendas, ya saben. Voy a mi hora favorita. Ir por Serrano es cruzarte con superpivas, pero pasear entre las 9:30 y las 10:00 implica coincidir con todas las dependientas… hay veces que creo que tengo mentalidad de obrero, otras que mi cerebro lleva una gabardina y nada debajo y, las más, que sufro por sufrir. Todas miraban amorosamente… a Nico. Puta.
Y esta mañana me da vueltas un disco de The Feeling, y se repite machacona “Sewn“, y pienso en lo que dijo Juanjo de la producción actual, y creo que se equivoca. Osea, entiendo que a un melómano le de por culo que en un estudio las máquinas sean capaces de hacer de todo (el mítico protools) y que valoramos el talento y el chispazo del artista y tal. Pero igual que cuando apareció la figura del productor parecía un intruso y lo asumimos, ahora pasará lo mismo. Osea, y esto creo que lo dice Juan Carlos Ortega, cuando Mozart apareció tocando el piano, los aficionados, acostumbrados al clavicordio, decían que el sonido del piano era maquinal y que despersonalizaba la melodía, y hoy lo vemos como todo lo contrario, pues eso. Pero a mí también me cuesta plegarme ante las maquinitas.
En fin, estudiar políticas es aprender a meterte en las cabezas de otras personas, con otros valores, otros tabús, otras perspectivas… y aquí habrá que aplicarlo. Por ejemplo, parecería desastroso que el Fürer hubiera triunfado, porque celebraría el día del III Reich con pompa y boato. Es incomprensible, ¿Verdad?. Por eso celebramos el incalculable genocidio indio todos los años y le llamamos “día de la Hispanidad”. Ale, os dejo con la presidenta de mi gobierno. Con ésta sí que me iba de G-20:
3 comments Noviembre 15, 2008
El espíritu
Una de las lecciones más importantes de mi vida la aprendí con quince o dieciséis años en un campo de tierra del Instituto Brianda de Mendoza, en Guadalajara, una tarde de octubre. Íbamos empatados, Adri jugaba de ariete y yo me descolgaba arriba (el piojo y la cobra, ¿eh?), tirado a la derecha. Estábamos agazapados y salíamos con más corazón que cabeza a la contra, porque estábamos fundidos. Nuestro portero hizo un saque en largo, con toda la ventaja para su central, así que fui a presionar sin ninguna fe. A molestar.
De repente me dió por meterle un poco la cadera y le robé la pelota. Era mediofalta, pero nadie protestó ni se pitó nada, así que, pegado a la cal derecha como estaba, se me ocurrió hacer el mismo regate que le vi hacer a Caminero en el Camp Nou. Contra todo pronóstico -porque no nunca he sido rápido de movimientos- salió. Apuré hasta línea de fondo y centré al punto de penalti. Centré por centrar, porque ni había levantado la cabeza. Seguí el efecto con la mirada y cómo Adri emergió por detrás del otro central y cruzó de cabeza para darnos la victoria.
Pensé “joder, he ido a presionar de chiripa y hemos ganado“, y tuve claro que en el fútbol, lo de pelear hasta por el último balón, no era demagogia, era verdad. Creo que ahora me estoy aplicando eso. Quedan dos meses de vida a nuestra productora y no me agobio. Dos meses son sesentaiún días. Puede ocurrir el milagro en diez minutos o el día sesentaiuno. Sólo espero que Adri vuelva a aparecer como un holograma milagroso.
Decir “te quiero” hoy está devaluado. Es una mezcla entre frase de plástico y montaña insondable. Por tu jugada callejera, por tu creatividad a 180 pulsaciones, por tus tobillos de plastilina, por mezclar el placer estético con el orgullo de la pertenencia a un grupo, esta noche lo digo sin miedo a pagar peaje: te quiero Andrés Iniesta.
Y gracias.
2 comments Octubre 15, 2008
Finde
El viernes noche los Fulanos de Tal presentaban sus nuevas canciones en el Galileo y tras un concierto emotivo y un llenazo espectacular, la fiesta se prolongó hasta las siete de la mañana, hora en la que me lancé a la cama. A las ocho Miguel me llama al móvil y una apisonadora cerebral me advierte que me iba de camping con los chavalotes. Hola tú- le digo muerto -¡Hola, estoy en tu ventana, gilipollas, levanta!- me espeta Miguel. Efectivamente, vivo en un bajo, así que giro la cabeza y veo la suya tras el cristal, rodeado de un solazo de sábado indigno de la resaca. Les abro la puerta, entra con su novia y observan cómo avanzo zombi y en calzobas al baño. Les mascullo que no he dormido ni una hora, mientras les invito a que tomen lo que quieran, que coman lo que les de la gana, o que lean y se automasajeen, y me tiro de cabeza a la ducha. Salgo rápido, hago la maleta, pedo todavía, y partimos. Dejamos a su novia y nos vamos directos a la localidad de Orea, provincia de Guadalajara, a pasar nuestro fin de semana masculino y viril.
Paramos en la capital de la Alcarria para que Miguel pille sus cosas, compro Okey y unos bollitos y empiezo a crear un catálogo de comidas y bebidas lamentables que dará con estómago y, en general, con el cuerpo que tengo hoy por la mañana. Cuando baja con sus cosas Miguel, nos vamos a Fontanar, donde vive Adri. Llegamos, está a diez kilómetros de Guada. Adri está durmiendo en una silla de su porche, al sol, a las once de la mañana, como un viejo tejano. Rumbo al Alto Tajo. No pescaremos porque no hay licencias ni pasta para pagar multas. Miguel y yo vamos de récord económico. Si salimos vivos este mes, daremos clases de creatividad financiera.
Llegamos al camping. Todo muy bien. Miguel monta las tiendas tras su frase póstuma “pongámonos a la sombra, que si no acumula el calor y no hay quién duerma“. Para que se hagan una idea, por la noche rozamos los cero grados. Comemos en el típico bar de pueblo infame, regentado por un potencial psicópata-cejotas que nos da ternera y nos dice que es ciervo, y volvemos al camping, ya con Sampe, Paco y David. No han traído comida, pero sí dos botellas de todo por cabeza: magnífico. Si cayera una chispa, su maletero podría arder durante años, y se vería desde la luna, como la gran muralla china.
Charlamos, jugamos al fútbol/vaso -con terribles consecuencias- charlamos más, oímos el partido por una emisora infame que nos hizo llegar a varias conclusiones:
1) La lesión de Van Vasten fue terrible, porque hubiera llegado a ser un gran jugador de talla mundial¿?
2) Cesc juega mejor si desempeña la función que hace en el Arsenal ¿?
3) Villa es un señor.
Así pues la noche prosiguió en el campo, entre copas, y demás confesiones. David dijo que era su cumple. Veintisiete. Improvisamos la cena, y el del camping nos la clavó: 55 pavos por un plato de bacon, otro de jamón y otro de nosequé. Algo carísimo debió ser. Beluga o algo. 55 eureles. Ahí es nada. Bebimos, brindamos, charlamos. Charlamos, bebimos, brindamos. Brindamos, charlamos y bebimos. A sobar. Un frío brutal, humedad, al lado del río. En una tienda Adri resfriado en un saco de papel, Miguel en su saco para escalar en Everest y yo en mi saco de 26 euros del Carrefour. En la otra tienda Paco y sus gases, David -que se fue al catre antes porque le dolía la cabeza y, como siempre, cuando la peña se duerme se vuelve lenguaraz- y Sampe más simpático que nunca.
Nadie pudo dormir más de media hora seguida y, a las siete de la mañana nos levantamos helados, reventados y con resaca (doble en el caso de Miguel y mío), Adri y yo nos duchamos -intentando recuperar algún miembro congelado- y a desayunar donde el psicópata-cejotas. ¿Tienes croasán a la plancha? -preguntó Paco. A lo que el psicópata-cejotas respondió: “No plancha”.
Excursión por el monte, subida y bajada, animales, pinos, piñones, ramas, musgo, setas, convivencia, cosas de machos. Volvimos, comimos demasiado en Molina de Aragón y de vuelta a casa. Con resaca de dos días, ganas de vomitar durante horas, cansancio físico, piel quemada. Un momento perfecto para deciros que os quiero y a tí también, pero que no puede ser.
3 comments Junio 16, 2008