Notas de martes
noviembre 30, 2010 5 comentarios
- El señor siempre gratifica y hace que los malos tiempos tengan rayos de esperanza, como el resultado del Camp Nou, o que Carmen de Mairena sacara más votos que Rosa Díez en las elecciones catalanas.
- Lo de ayer en Barcelona fue un triunfo de la justicia poética, y de la realidad de la belleza frente al marketing de portada cutre (no perderse la del Marca de hoy). El verdadero mérito de Guardiola y del colosal grupo de jugadores que lidera, es ganar, obtener resultados. La justicia poética casi nunca se da, y los aficionados recordaremos a este equipo como quien se acuerda del Brasil del 82, de la naranja mecánica, o del Dream Team de Cruyff.
- El Barça tiene estilo. En las dos últimas décadas, ha tenido tres equipos superlativos -el de Cruyff, el de Rijkaard, y el de Guardiola- que han jugado al fútbol como nadie en el mundo. Entre tanto el equipo de la primera era Van Gaal que ganó dos ligas, con Rivaldo y Figo, también jugaba de manera espectacular.
-El Real Madrid lleva mucho jugando mal. El Madrid de Zidane no jugaba bien. Ganaba, y sus “galácticos” realizaban jugadas individuales magníficas. El mayor mérito de Del Bosque, era gestionar egos. Incluso la semifinal de Manchester con el famoso taconazo de Redondo, fue un gran partido, pero de poder a poder. No era un equipo inalcanzable. Era un equipo con grandes jugadores. Considerar que el Madrid de Zidane jugaba bien, sería como decir que el Barcelona de Robson también lo hacía -ganó todas las competiciones menos la liga, donde fue segundo- por las genialidades del mejor Ronaldo.
-Cambiando de tercio, Wikileaks no sólo pone en tela de juicio a la administración norteamericana y los equilibrios geopolíticos, sino mucho más. Por ejemplo la penosa gestión de la información por parte de los medios -el tratamiento de El País, que ha empezado a meter mano dos días después a la información relevante, ha sido sensacionalista y obvio-, y la indiferencia social ante cualquier tipo de revelación. Sociedad del espectáculo, que decía Debord.
-Creo que Wikileaks, comparado con la señora que friega la escalera de mi casa es pura mierda. Pura mierda.
-Ya estoy en Foursquare. No puedo ser más tonto, pero venga, #socialmediayolé, y geolocalización al canto. Sigo muy de cerca esto de la geolocalización, y es un mercado bastante verde que, como todo lo relacionado con el marketing online, no se sabe muy bien si dará tiempo a madurar antes de que muera, o si las nuevas formas de marketing son, en realidad, la capacidad para invertir en publicidad en la tendencia del moda en el momento adecuado. Todo nace y muere demasiado pronto.
- Investigando, veo el éxito de una campaña de McDonnald´s. Por lo pronto, para la cadena de hamburgueserías, ya es un éxito que la OMS no les meta mano. Pero hablan del éxito de la experiencia piloto en Foursquare. Me juego el cuello a que es mentira y los números son falsos. Conozco las agencias, las plataformas, y el bombo promocional que se han de dar. Jamás reconocerían un fracaso, pero no han vuelto a hacer una gran inversión. Huele a pufo.
-El viernes en La Noche Temática vi un docu llamado “La fábrica de famosos”, y mañana se lo pongo a mis alumnos del taller de radio. Es ilustrativo sobre la influencia de los famosos y lo que les rodea en nuestras vidas. Del análisis antropológico, a la utilización en la política. Descárguenselo aquí.
-Os dejo el teaser de la serie en la que anda Bárbara López: Las crónicas de Maia. Dando bolilla al mundo blogger
Nos movemos en un ramillete de tópicos que nos permiten reducir la actividad neuronal a la mínima expresión. Uno de ellos, de los más graciosos, responde a la pregunta de si te consideras católico. Los cánones del español medio mandan decir “sí, pero no creo en la Iglesia“. Viene a significar lo mismo que decir que te gusta la zoología si no fuera por los animales. Este Mundial nos pone a huevo comentar que nos gusta el fútbol, pero no la FIFA.
Hace un año estábamos en el Mobile Word Congress de Barcelona. Este año no. Trescientos cincuenta euros dos personas cinco días, viaje, dormir, comer… todo incluído. De nuestro pírrico bolsillo. Llegábamos con nuestros proyectos de “vaidio“, nos sangraban en los parkings, y nos desfondaban señores de Seattle o de Texas. Enroscamos las bombillas y llamamos a Manolo: se nos había ocurrido una cosa. Sólo ha pasado un año entre
Todavía recuerdo cuando don Antonio me animó a presentarme a los Ondas. Sí, sí, me animó, creyó que el programa merecía la pena, conocía al jurado -siempre recordaba que llevaba cincuenta años en la casa, concepto la casa-, y que les iba a gustar y a sorpreder tener algo así coleando en provincias. Así que rellené una solicitud, un bíptico gris, empaqueté un cedé y lo envié a Radio Barcelona. El cartero al mismo tiempo que se afanó en hacer llegar este paquete a Barcelona (es que iba a decir la ciudad condal, por no repetir, pero me parece asqueroso), guardaba otro relleno con sus últimas luces, en el apartado de correos de don Antonio.
En los últimos diez años, recuerdo dos conversaciones de más de treinta segundos con mi padre. Una era sobre Guardiola y la salida tan chunga que tuvo del Barça, otra sobre Pablo Carbonell. Del exreportero del Caiga Quien Caiga me dijo que era un jeta, que le había oído unas declaraciones en los ochenta donde afirmó que su objetivo era vivir sin dar un palo al agua, y que lo había conseguido. Me abrió los ojos. Sobre Pep me dijo que no merecía el trato que le estaban dispensando los directivos azulgranas, que si él fuera Guardiola lo dejaría, y quedaría los sábados para jugar en la playa con los amigos.
Nico es una perra con una mentalidad tan aparentemente estúpida, como realmente extraña. Provocadora pero cobarde, loca por salir, loca por volver, siempre dispuesta con igual energía para hincar el diente a cualquier fino manjar, o emprender veloz carrera tras una mosca. Tiene un par de grandes miedos, fantasmas que acechan y, en verano, se le afilan tras cada esquina: ni soporta el sol, ni los aires acondicionados, así que los paseos en esta época se convierten en una clase de fitness de cintura para arriba para su partenaire. En un par de días cumplimos un año juntos.







