Noticia bomba

Estados Unidos siempre ha tenido dos varas de medir morales, en lo que a política internacional -en realidad supranacional para ellos- se refiere. Los países con la bomba y los que no la tienen. La mayoría de los movimientos geopolíticos tras la caída del muro, se explican por ese condicionante. Hasta hace no mucho tenían el control absoluto de lo que podría pasar y lo que no. De hecho el gran relato de la Historia les ha vestido de buenos, aún siendo los únicos psicópatas que han utilizado el gran armamento nuclear en combate.

Hoy desayuno con esta noticia. Lo flipo. La guerra planteada por los grupos de extremistas orientales, es una guerra que los sociólogos bélicos denominarían asimétrica ya que supone una ventaja en la batalla derivada de una estrategia divergente. Cuando los españoles, hace doscientos años, introdujeron el concepto de “guerra de guerrillas“, lograron batir al ejército francés, unas tropas mucho mejor sobre el papel en cuanto a formación, potencia, y armamento. Les rompieron los esquemas y generaron una nueva estrategia de pequeños combates parcelados.

El fenómeno denominado AlQuaeda, representa algo parecido. Un sistema de ataque imposible de defender según los estándares establecidos en la actualidad. Cualquiera puede entrar en un centro comercial y reventar. Cualquiera, en cualquier momento, en cualquier lugar. Conste que hay que ver la situación más a fondo, tener en cuenta que se trata de una guerra entre un poder prepotente, y unos ciudadanos explotados y engañados hasta el hastío, y sobre los que se constituye el presunto bienestar de la minoría occidental, identificados con grupos que juegan su papel vendiendo que les defienden y reivindican.

La noticia sorprende porque, en pleno rifirafe coreano e iraní, parece un momento histórico, que los norteamericanos comiencen a asumir que pueden ser objeto de ataques nucleares. La idea de comenzar a introducir este concepto, nos dice mucho más que cualquier declaración realizada por un líder internacional. Es un momento histórico, perdido entre grandes titulares, en mitad de una poco leída sección de Internacional.

Apuntes al USA – Italia

1- El fútbol siempre da sorpresas, pero Italia es el equipo que le ha presentado una querella criminal a la sorpresa.

2- Estados Unidos jamás, y reitero jamás se comerá una mierda en el fútbol. Y que se jodan los de la FIFA que viven de decir que el futuro está allí. Lo primero porque ellos lo llaman soccer, lo segundo porque bastante tienen ya, y lo tercero porque su primer gran jugador era una estrella del country (Alexei Lalas) y eso no se sobrelleva con facilidad.

3- Donovan es un jugador eterno. No en serio, ¿Cuántos mundiales lleva ese tío? ¿Puede ser un robot, un proyecto del Pentágono?

4- Ayer vi algo que creí que no vería en la vida. Marcello Lippi (aspecto de actor, nombre de actor…) dispuso a Iaquinta, Gilardino y Rossi sobre el campo, coincidiendo en la variable tiempo. Es decir, que Italia jugó con tres delanteros. Vivir para ver. Arrigo Sacchi no ha podido dormir. Trajano se revolvió en su tumba.

5- Creo que circula un vídeo en youtube con Grosso dando un centro desde la banda. Puro mito. Y pensar que por la izquierda vistió la azzurra Paolo Maldini

6- Hay cosas que son así. Ni a los europeos nos gusta el baseball -por más que todos hayamos llevado alguna vez en la vida alguna camiseta, gorra, mochila, plumier, ect… que, absurdamente, pone la palabra “baseball”, por más que nos hayamos comido telefilmes con niño bateando y papá en grada- ni a los americanos el balompié. Están hasta la polla de decírnoslo.

7- Los puestos en la selección italiana se compran. Zambrotta, mil años seguidos, Grosso, otros tantos, Buffon, Pirlo, Camonaressi, Di Rossi… ya pasó con los Costacurta, Dino Baggio, Di Livio… jugadores que compran el dorsal hasta que se jubilan.

8- Si las lesiones, la tenacidad, un buen ojeador y la calidad me hubieran permitido llegar al fútbol de primer nivel, hubiera sido un jugador clavado a Zambrotta. Así que tampoco se ha perdido tanto, dormiré tranquilo.

9- Jotajota dice ayer “Dos a uno, es imposible más emoción” Será hijoputa el tío.

El Draft

nbaEstoy en ese salón -en el sueño, digo- y me draftean en el 7.  Son los Clippers, pero tienen vendidos mis derechos a Chicago. Iré a la casa de Jordan, que no es mala casa para un novato. Pero tengo que salir y hacer toda la parafernalia de ponerme la gorra de los Clippers, dar la mano al alto comisionado David Stern, y guiñar un ojo, de vuelta a la mesa, a los delegados de los Bulls. Pienso que es una gran opción, porque puedo hacer buena pareja con Nocioni. Además el argentino me introducirá en el vestuario, hasta que mi nivel de inglés me permita vacilar a Rose, o a Gordon.

La noche anterior, había soñado que me drafteaban con el número uno. Sí ya sé que todo está cantado, y que el uno sería ése escolta de North Carolina, pero lo soñé. Imagina, ríete de Pau. Pero no. Todo cantado y yo el siete, que tampoco está mal, un número que llevo tatuado en mi destino.

Al llegar a la mesa y sentarme con mi familia, parece que a mi madre le da igual la experiencia de viajar a Estados Unidos, uno de sus sueños, porque enseguida me recuerda que, aunque ella esté allí, apoyando la aventura deportiva, no puedo dejar la carrera, que tengo que ser un hombre de provecho. Que tía, no baja la guardia. Tengo miedo a los peces gordos, a Gasol, a O´Neil, a Garnett, a Howard… y a los prejuicios que tendrá el público americano con mi escasa estatura (1,87) para un alero. Pero confío en el reverso que me ha llevado a pasar esa noche.

Suena el despertador. Al lado de la cama esperaba encontrarme con la gorra de LA Clippers, pero no la veo. Confirmado: se puede soñar en un sueño. Sueñen, que es lo que nos queda.

El justiciero desenmascarado

Van a sacar nuevo disco. Fue por obligación profesional, y por marcarme un tanto con la que luego sería mi esposa, que fui a aquel concierto de Ojos de Brujo. El flamenquito-bueno, la fusión, y toda esa mierda que tiene que gustar a todo ser vivo adherido a una Mahou de un litro, y a un porrapio. Hablarle a un tío del norte del flamenquito-bueno, es como hablarle de anarcosindicalismo a Paulina Rubio: inútil. Pero todo fuera por llevarle esos discos firmados, y marcarme el punto.

Ole-ole-ole... maestro-mostruo, mostruo-maestro

Ole-ole-ole... maestro-mostruo, mostruo-maestro

La música se dejaba escuchar (más que nada por las bases electrónicas del dj, y un par de momentos épicos-adolescentes) pero lo bueno estaba por llegar: la peña empezó a fumar porros. Nada fuera de lo normal, de no ser porque se trataba del Teatro Auditorio Buero Vallejo, y se podía haber liado la del pulpo. Los exquisitos ordenanzas del recinto, se desplazaban entre la marabunta pidiendo que, por favor, apagaran las colillas. Muy cómico, muy El Guateque. Cuando el asco me llegaba ya por la boca del estómago, ante tanta adolescencia que conducía su inquietud por donde no es, la vocalista atacaba con sus frases vacías: “Esta canción va… contra el FMI

Joder, los del Fondo Monetario Internacional tienen que estar temblando. Seguro que mañana por la mañana se reúnen y replantean las cosas. Hubo otra canción en contra de Estados Unidos, otra contra la OMC, y contra Aznar, mogollón de dedicatorias al amor ¿¿??, y puede que hasta le contradedicaran un tema a Millán Astray y a la NBA. Palabrería demagógica preadolescente. Todo ello para alborozo del personal.

Al acabar el concierto, yo estaba tan encendido que, superando mi vaguitud natural, entré a hacerles una entrevista. Sólo una pregunta a Marina, su vocalista: “ya que ha dedicado tres canciones al tema, defíname ¿Qué coño es para usted el amor?”. Risas. Estoy esperando todavía. Allí nació el justiciero desenmascarado (por cierto que tenían un cátering, que ríete tú del de Woody Allen, mmmm qué rico todo… ).

Lavapiés amaneció un día con algunas pintadas en sus paredes. En rotuladores indelebles hay frases tán lapidarias, y de tal calado como “policía asesina, asesina policías“. Desde hace un par de días, bajo algunas de ellas aparece una flecha y las palabras “vago intelectual” o “muy profundo“. Parece que el justiciero se ha mudado.

Blanco

No, no soy el típico blogger cansino que va a desbarrar sobre el muñeco gallego del PSOE, José Blanco, llamado Pepe por los periodistas que han compartido mantel con él. No me interesa mucho el politiqueo (que no la política), la verdad. Cuando estudias Políticas y te sirve de algo -es decir, no te has limitado a ser un loro repetidor- te das cuenta de eso. Por un lado hay reglas insoslayábles, por otro encuentras la perspectiva detrás de una esquina, y te puede hacer ver que no tienes fuerza para cambiar las cosas como creías que las cambiarías. Para cerrar diré que a Blanco le prendería fuego y me iría a dormir tan tranquilo.

El blanco es un color, o mejor una ausencia, que siempre me ha generado una increíble atracción. De su callejón he salido a las avenidas de la Simetría y el Minimalismo. Me hace sentir claro, limpio y cómodo. El blanco tiene el tacto de la sudadera de algodón recién lavada, que todavía huele a suavizante. Eso se acerca mucho a mi concepto de la perfección.

Llevo intentando convencer a alguien mucho tiempo para que se cruce conmigo Estados Unidos en coche. Un mes. El mes que nos da nuestra maltrecha legislación laboral. Es el momento: los viajes a USA están baratos, la comparación con el dólar convertiría comprar el coche en coser y cantar. Y no hay manera. Todo el mundo me regala una sonrisa, como si les hubiera propuesto ir a por el maná al Carrefour. ¡Y que voy a acabar yendo sólo!…. La historia es que tengo la sensación de que si voy, no vuelvo.

Cuando pienso en todo lo que me atrae de la cultura estadounidense, tengo una cosa clara: la seducción ha de ser tan enorme para ganar a todo lo que odio de los yankis… Probablemente toda esa atracción, enlatada en cuatro minutos de imágenes y sonidos, sea el último videoclip de Jakob Dylan, el hijo de Bob, el ex-líder de los Wallflowers. El minimalismo y la calidad de la fotografía, tan simétrica, blanca y desnuda, hace que captes un momento, un lugar. y que te centres en la canción. Gran canción. Disfrutadlo:

Americanadas

Me comentaba Jóse que en las pelis yankis, para referirse al nivel de una relación -en esas pelis de teenagers- hablan de llegar “a la tercera base“. Evidentemente en Europa no tenemos ni puta idea de las reglas del juego del béisbol -deporte nacional estadounidense- por lo tanto ¿Por qué doblan una metáfora que no comprendemos?

A esa idea, se me unen otras: ¿Qué son diez de los grandes? ¿Cien dólares?, ¿Diezmil?, ¿Diez millones?, ¿Un millón?, ¿Rocco Sigfredi y los otros nueve hermanos Sigfredi?

También me pregunto por qué en las pelis americanas (“En toda película estadounidense hay una persecución. Fíjense” nos dijo un profe una vez) se puede llamar a las cabinas. Además, si pasa por al lado de una cabina que esté sonando, la peña coge el teléfono. Por cierto, ¿Recuerdan cuando usábamos las cabinas?

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