Notas de martes

- El señor siempre gratifica y hace que los malos tiempos tengan rayos de esperanza, como el resultado del Camp Nou, o que Carmen de Mairena sacara más votos que Rosa Díez en las elecciones catalanas.

- Lo de ayer en Barcelona fue un triunfo de la justicia poética, y de la realidad de la belleza frente al marketing de portada cutre (no perderse la del Marca de hoy). El verdadero mérito de Guardiola y del colosal grupo de jugadores que lidera, es ganar, obtener resultados. La justicia poética casi nunca se da, y los aficionados recordaremos a este equipo como quien se acuerda del Brasil del 82, de la naranja mecánica, o del Dream Team de Cruyff.

- El Barça tiene estilo. En las dos últimas décadas, ha tenido tres equipos superlativos -el de Cruyff, el de Rijkaard, y el de Guardiola- que han jugado al fútbol como nadie en el mundo. Entre tanto el equipo de la primera era Van Gaal que ganó dos ligas, con Rivaldo y Figo, también jugaba de manera espectacular.

-El Real Madrid lleva mucho jugando mal. El Madrid de Zidane no jugaba bien. Ganaba, y sus “galácticos” realizaban jugadas individuales magníficas. El mayor mérito de Del Bosque, era gestionar egos. Incluso la semifinal de Manchester con el famoso taconazo de Redondo, fue un gran partido, pero de poder a poder. No era un equipo inalcanzable. Era un equipo con grandes jugadores. Considerar que el Madrid de Zidane jugaba bien, sería como decir que el Barcelona de Robson también lo hacía -ganó todas las competiciones menos la liga, donde fue segundo- por las genialidades del mejor Ronaldo.

-Cambiando de tercio, Wikileaks no sólo pone en tela de juicio a la administración norteamericana y los equilibrios geopolíticos, sino mucho más. Por ejemplo la penosa gestión de la información por parte de los medios -el tratamiento de El País, que ha empezado a meter mano dos días después a la información relevante, ha sido sensacionalista y obvio-, y la indiferencia social ante cualquier tipo de revelación. Sociedad del espectáculo, que decía Debord.

-Creo que Wikileaks, comparado con la señora que friega la escalera de mi casa es pura mierda. Pura mierda.

-Ya estoy en Foursquare. No puedo ser más tonto, pero venga, #socialmediayolé, y geolocalización al canto. Sigo muy de cerca esto de la geolocalización, y es un mercado bastante verde que, como todo lo relacionado con el marketing online, no se sabe muy bien si dará tiempo a madurar antes de que muera, o si las nuevas formas de marketing son, en realidad, la capacidad para invertir en publicidad en la tendencia del moda en el momento adecuado. Todo nace y muere demasiado pronto.

- Investigando, veo el éxito de una campaña de McDonnald´s. Por lo pronto, para la cadena de hamburgueserías, ya es un éxito que la OMS no les meta mano. Pero hablan del éxito de la experiencia piloto en Foursquare. Me juego el cuello a que es mentira y los números son falsos. Conozco las agencias, las plataformas, y el bombo promocional que se han de dar. Jamás reconocerían un fracaso, pero no han vuelto a hacer una gran inversión. Huele a pufo.

-El viernes en La Noche Temática vi un docu llamado “La fábrica de famosos”, y mañana se lo pongo a mis alumnos del taller de radio. Es ilustrativo sobre la influencia de los famosos y lo que les rodea en nuestras vidas. Del análisis antropológico, a la utilización en la política. Descárguenselo aquí.

-Os dejo el teaser de la serie en la que anda Bárbara López: Las crónicas de Maia. Dando bolilla al mundo blogger



Los diez apuntes finales

Uno.- Guardiola dijo de él la semana en que subió de la cantera a entrenar con el primer equipo del Barcelona: “este chico me retirará y será mejor que yo“. Palabra de Pep. Hoy Xavi es, indiscutiblemente el mejor jugador español de la historia. Sin spots, ni titulares, ni prensa lameculos. Con rivales pequeños o grandes, en pretemporada o la final de la Copa del Mundo, ha demostrado que la pelota es siempre suya.

Dos.- Las extrapolaciones políticas que realizan algunos medios con los éxitos, calan en la gente. Y son mezquinas.

Tres.- Vicente del Bosque no era un entrenador moderno, no cumplía el perfil, no le quedaban bien los trajes. Sólamente es un tipo capaz de tomar las decisiones perfectas en los momentos de tensión extrema. Sólamente eso. Enhorabuena Florentino.

Cuatro.- Imagino que Tomás Roncero y el resto de marujos de la prensa deportiva, estarán tomando un gintonic con Raúl González Blanco, hablando de lo buenos que era los viejos tiempos, en el espíritu de Juanito, la furia, y otros grandes conceptos del ideario victimista de la selección.

Cinco.- Resolvía César Luis Menotti, que entre jugar bien y perder, o jugar mal y ganar, le gustaría conocer al iluminado que pensaba que jugando mal se ganaba. La selección ha jugado bien porque tiene jugadores que juegan bien. Cuando no los tenga, no se ganará. Lo que parece una estupidez, no lo será tanto, y volverán los Ronceros, con el “Santiago y cierra España” en la punta de la lengua. La tradición oral holandesa perpetuará su naranja del 74, y hundirá entre patadas a Robben y compañía.

Seis.- Las lágrimas de ayer demuestran que el fútbol es un deporte en el que los buenos planos ni se compran ni se venden. Es, esencialmente, un juego de equipo, de orígenes humildes, en el que los mejores actores son los que no actúan.

Siete.- El campeonato se ha desarrollado en Sudáfrica como podría haber sido en Groenlandia. El circo ha ascendido peldaños, ha resultado, más que nunca, un Mundial para aficionados ricos. Los africanos, vuvucelas aparte, han visto cómo el circo les daba la espalda. Tras los titulares, se quedan con su 40% de desempleo.

Ocho.- La introducción en las retransmisiones de la slowcam, y de la cámara cenital, desde el cielo, han dado un salto de calidad a la belleza estética del juego. Manu Carreño no ha estado a la altura en los últimos partidos, Paco González se lo ha comido con patatas. Quique Flores ha sido el mejor comentarista, de largo, y Camacho un hooligan cavernícola que no aportó nada. En general la prensa ha saturado con demasiados minutos de atención y poco contenido.

Nueve.- Le hubiera pegado un tiro a Ángel María Villar a la salida del avión. Y rezaría porque Reina se quedara mudo en la celebración de esta tarde.

Diez.- Mi equipo, el Athletic de Bilbao, tiene a dos campeones del mundo. Eso no se ha visto, ni se verá.

5 consejos para jóvenes creativos audiovisuales que están de becarios este verano y tienen tiempo libre a gogó

1) Déjalo. Estudia una puta ingeniería, o algo de informática. Ahora te parece que no, pero los sueños siempre empiezan queriendo ser feliz y acaban basándose en querer un BMW. La treintena te pasará factura y querrás cosas importantes como “estabilidad” o “seguridad”. Estas dos palabras se pueden traducir en esa camiseta de Billabong, que ahora te paga tu padre.

2) Llama a mi madre. Ella tiene la clave: mandarle un currículum a Pedro Almodóvar. Por lo visto ella sabe de muy buena tinta que Pedro abre su buzón todos los días, sobre un colchón musical de flautitas, esperando encontrar un currículum que le mole, para ponerle manos a la obra en su productora. Cuando está de rodaje, es su hermano Agustín quien abre las misivas. Ganaréis puntos si se lo enviáis en sobres perfumados.

3) Enrróllate con algún Trueba. Es una forma desagradable de entrar en la gran familia del cine español. Seguro que alguno tiene su puntillo, mira David, por ejemplo, que va de literatito y de intelectual, y es coleguita de Guardiola. La opción hacértelo con Garci es más chunga, no por edad, que estás en la idónea, sino por el sexo y la necesidad de ser rubia con cuerpazo, aunque hoy en día todo es operable.

4) Hazte con una buena máquina falsificadora. Sacar planchas de billetes con valor de once millones de euros, garantiza independencia en tu arte. Si todos dicen que lo que haces es una mierda, desóyelos. No digo que les quites la piel a tiras, que es una reacción comprensible, sino que no les oigas. Sin doble ele porque… bueno, da igual, eso se lo comento a tus guionistas, tú sólo arte. Pues eso, no desistas porque igual crees que es una puta mierda, igual que todo el mundo, y con los años, como ha pasado muchas veces, tu obra se cotiza del copón. Osea que tú sufre por tus ideas, pero forra un poquito el riñón.

5) Nunca, nunca, nunca se te ocurra pensar que formas parte de una industria, de un proceso de fabricación. Ten en cuenta que eres un artista. Los pintores de reformas en general perdieron esa perspectiva y mira ahora cómo les va. De la capilla sixtina al gotelet y el estucado veneciano. El cliente no sabe, tú sí, pero nadie te entiende. Piensa en el punto cuarto.

El jeta

leon2En los últimos diez años, recuerdo dos conversaciones de más de treinta segundos con mi padre. Una era sobre Guardiola y la salida tan chunga que tuvo del Barça, otra sobre Pablo Carbonell. Del exreportero del Caiga Quien Caiga me dijo que era un jeta, que le había oído unas declaraciones en los ochenta donde afirmó que su objetivo era vivir sin dar un palo al agua, y que lo había conseguido. Me abrió los ojos. Sobre Pep me dijo que no merecía el trato que le estaban dispensando los directivos azulgranas, que si él fuera Guardiola lo dejaría, y quedaría los sábados para jugar en la playa con los amigos.

Como las ocasiones de comunicar con el homo antecesor siempre me han sido tan escasas, intento sacar el máximo rendimiento de las palabras de un ser que me lleva trentaiún (no miréis en rae.es que no está) años de ventaja. Pensé que, si algún día llegara a la élite del fútbol, a nivel Barcelona, Manchester, Bayern… jugaría un par de años y me retiraría con veintitrés o veinticinco años. Y a jugar al fútbol en la playa de San Lorenzo, con las espaldas cubiertas de por vida. Como Metzelder, Milito, o el último tramo de carrera de Julen Guerrero, pero sin ir a entrenar. No pudo ser, una inesperada falta de calidad me lo impidió.

Pero lo de vivir sin dar un palo al agua sigue siendo un objetivo a lograr y, voto a tal, plausible. Todos tenemos en la mente un buen puñado de seres que viven muy bien sin hacer nada (“¿Le parece poco ganar mucho dinero sin hacer nada?, muy poca gente lo consigue, mi buena mujer” dijo el Marx bueno), así que la meta es estar en vuestras mentes como un hijoputa más. A nivel Costa´s Brothers, el nuevo fenómeno musical de las Nuevas Generaciones. Que se preparen el Bigotes, el Albondiguilla y mi amigo Fabra, que voy para allá.

Carta a De la Morena

Hola Peperra:

Tú, que hiciste que orientara mi vida hacia la comunicación, y la radio, con un estilo fresco y desenfadado, rompiendo el molde de José María García -que te llamaba bizconte de Brunete-, con sus dimes y diretes, el chismorreo y el poder en carne viva, me has defraudado. Y no por cómo tratas a tu equipo (yo creo que tampoco sería un líder ejemplar), o por tu eterna ignorancia de todo lo que no sea fútbol y ciclismo, o por colar comentarios taurinos, tus rencillas personales, o dejarte llevar por los temas de moda, demostrando escasa personalidad.

Hace años que caíste, con tu imagen de paleto (pero tu sueldo millonario), en la más oscura de las cavernas. Los intereses de tu empresa se cuelan en todos y cada uno de tus comentarios y opiniones (lo de la guerra de las televisiones fue de juzgado de guardia), comentarios y opiniones que al día siguiente escucho repetidos en bares, taxis y tertulias del español medio. Te has convertido en un propagandista de la demagogia, al mismo nivel que Ana Rosa, Pedro Piqueras, o la Milá. Pero lo que haces con Guardiola te marca entre mis más odiados compañeros de cama.

La idea futbolística de Pep es indiscutible. Indiscutible. Su comportamiento, impecable. Pero tú le buscas las vueltas, y llevas un mes haciendo campaña. Diciendo que no puede con la presión, y que ahora se lo juega de verdad. Es mentira Peperra. En las próximas dos semanas, el Barcelona podría quedarse sin nada: sin liga, ni copa, ni Champions. Pero lo que ha ofrecido, lo que los aficionados nos llevamos para el recuerdo, no se puede borrar. Pep se va a jugar los títulos, que es lo que te importa, y todo lo que ha hecho hasta ahora cuenta. Sí cuenta.

Te has permitido el lujo de comentar que “se encontró un equipo hecho”, y es mentira. Se encontró un equipo deprimido, que había dejado escapar dos ligas ante un Madrid tan pésimo, aburrido y terrenal como el de éste año. Es un equipo con unos conceptos defensivos trabajados a conciencia, que ha gestionado su plantilla de manera excepcional, que ha recuperado a Henry para el gol, que ha sido capaz de reintegrar a Etoo… Esa mentira se te ha colado de pura rabia, y te voy a explicar el porqué.

Guardiola te da rabia, en primer lugar, porque se ha negado a dejarse entrevistar individualmente, y a tí te jode. Te jode no poder compadrear con él en las ondas. Te jode que te trate igual a tí que al último mindundi de Com Radio. Durante la primera vuelta no dabas crédito, ni te lo creías. Crees que presionando se te va a acercar, porque crees que te necesita. Pero Guardiola no es un pringao, ni te lo puedes llevar a los toros a ver a tu José Tomás, y eso te jode.

En segundo lugar te da rabia porque es catalán y catalanista, y eso tú no lo entiendes. No te cabe en la cabeza que responda en catalán cuando se le pregunte en catalán. Hablas de lo malo que es mezclar política y deporte, pero tú vives de ello, y eres el primero que lo haces. Te falta un hervor, Peperra. Y el otro día Joan Puigcercós te puso los puntos sobre las íes, y te situó en tu España profunda del siglo XX:

De la Morena- ¿Con la actitud catalanista del Barça, no se está cerrando las simpatías del resto de España?

Puigcercós- Eso no es cierto del todo. Lo que importa es el fútbol. Vivimos en un mundo global, José Ramón. Tan importante es tener fans en Almería o en Gijón, como en Tokio, Boston, o Sidney.

Siempre tuyo.

SPCB

Cojones con frac

Es un tipo inteligente éste Xavi. Inteligente. Fuera del campo habla con la prensa y siempre deja chicha, porque no es un robot, porque es inteligente, y la inteligencia fuera, se nota en el campo. Otros, muy buenos sobre el terreno, son instintivos. Maradona era instintivo y llevaba la física al extremo. Como Mágico. Pero no eran inteligentes. Con instinto puedes ser un gran central, o un delantero de talento. Pero la inteligencia se cocina en la Masía.

pep-guardiolaPep es otro tipo inteligente. Cruyff le llamó un sábado a una discoteca. Estaba a punto de pedirle bailar a una chica, y el flaco le requirió en la primera convocatoria. Como era un esmirriao de dieciocho años, le soldó al eje de la zaga. Con Koeman. Y la gente se echó las manos a la cabeza. Pioneros. Luego a Frank de Boer se lo hicieron en el Ajax campeón de Europa. Otro inteligente, Johan. Pep, fajándose con grandes delanteros se hizo un hombre, subió a la posición de cuatro, dió clases particulares y se retiró por la puerta de atrás, como todos los inteligentes. Se le llamó maricón y cobarde. Como a todos los inteligentes. En la recta final coincidió en entrenos con Xavi, y avisó “hay un chaval de la cantera que será mejor que yo”.

Y entre medias otro inteligente más romántico, De la Peña. Construyó el mito de Ronaldo y sucumbió a los cantos de sirena italiana. Quedó varado en la misma costa que Mendieta, Cláudio López, Farinós, Ayala, Roberto Carlos, Anglomá, Laudrup, Paul Ince, y tantos otros… Y no volvió a levantar cabeza. Demasiado NBA. Un jugador 2.0, algo demagógico, poco dosificador. Pero Xavi es el hermano mayor que, sabiéndose la lección de mañana,  baja a la calle a vacilar a los niños con la pelota. Y ahora es cuando más luce. Pero no cuando más me gusta. Igual que Elvis en las Vegas, Xavi en un equipo desmotivado o sin calidad, es mi favorito. Porque él está igual. Cuando el Barça no estuvo de moda, y se plagó de jubilados borrachos copando espacio en el terreno, él siguió marcando goles, buscando pases, paredes, huecos. Pero nadie le acompañó y la afición, que no reconoce la inteligencia, sólo la demagogia, le olvidó. Y ahora vuelve.

Campeón de todo (del mundo sub-20, de la reciente Eurocopa, liga, Europa…) trotando con su pesada mochila (escuadra, cartabón, transportador de ángulos…) por todos los campos, con la idea de la belleza como himno generacional. Hace lo que ves y lo que no. Ayer la Sexta le señaló como el que más velocidad media empleó frente al Madrid. Y toca, y protege la pelota, y la acompaña, con esa figura tan característica, de jugador pequeñito que se salvaguarda con los codos y cose el cuero la diestra, por dentro o por fuera, como una extensión del pie, mientras el cerebro le manda información y bombea juego. 

Pero cuando el equipo andaba mal, y los compañeros se convertían en rivales, mantener la pose y la elegancia, atacar como si pensaras que puedes hacer gol, salir del terreno con la cabeza alta, morir con la estética por bandera, significa convencer de que el fútbol es algo tan complejo como simple.

En un país en el que los mediocentros con talento quedan en la sombra -Mazinho, Urrutia, Milla…-, y sólo ocupan el titular después de un millón de buenos partidos -Mauro Silva, Senna, Pirlo-  lo de Xavi es un reconocimiento a los caídos por la pura clase, a los abatidos en combate frente a los advenedizos que ponen el acento en el músculo y los cojones. España se estrelló con los cojones. Siempre. La selección que maravilló con Camacho -la del 9-0 a Austria- tenía a Pep en la manija. La que palmó en el mundial, a Albelda. Y palmamos con Hierros y Nadales. Hasta que Luis no rindió pleitesía a la clase en el centro, no hubo copa. Camacho, por más que grites no hay jugada con más cojones, que un golazo por la escuadra. El resto es pura impotencia.

Y nunca le pidió nada a nadie. La inteligencia seduce.

Crack!!

Es lo que oí aquella mañana de enero. Nunca había sentido tando dolor físico. Era como si me estuvieran intentando arrancar el pie durante diez o doce segundos. Oí el crack. Luego el tobillo se me inflamó. Como un melón morado (volví a ser “Tobillo Melón, Niño Melón“). Y dolor. Urgencias, radiografía, vendaje y palabras médicas/absurdas:

“Esto es sólo el golpe. Se te pasará la inflamación”

Hoy la traumatóloga -resonancia de por medio- ha justificado la frase de hace nueve meses, con otra gloriosa: “Es que este tipo de fisuras, no se ve en una radiografía”. Gracias, puta, debí haberlo supuesto. Pues eso, a finales de agosto seguimos dominando -que decía mi abuelo- y me han confirmado que he perdido mi valioso tiempo (9 meses, un embarazo, una temporada, un curso escolar) y que ahora tengo que empezar la rehabilitación. Debuti.

Joder, no os imagináis el desgaste que es esta mierda. Con dieciséis tuve tendinitis rotuliana en la rodilla izquierda. Desde entonces se me hizo crónica, la tuve puntual en la rodilla derecha, roturas fibrilares, problemas de menisco… Dolor, parar, y volver a empezar. Y el coco sufre y sobretodo ¿Para qué? ¿Voy a ir a una olimpiada? ¿Gano algo?

Bueno, si Ronaldo dice que va a volver con 32 palos, yo que voy a estrenar los 27 no puedo ser menos. Además, intentaré rehabilitarme como él. Sólo me faltan una morena espectacular en una playa paradisíaca, una cuenta bancaria en Suiza repleta de chelines, y una denuncia interpuesta por dos travestis, a las que mandé a comprar farlopa a una favela.

La primera camiseta de fútbol que me compré (aparte de la de Julen) fue de Ronaldo, de Brasil, con el nueve a la espalda, el modelo de Umbro que llevaba en el mundial de USA. ¿Por qué la gente se comprará camisetas de futbolistas? Son horteras, el tejido es una mierda, porque sudas mogollón y es antinatural, llevas una marca comercial en el pecho… Pero la gente las compra. Seguro que hay un secreto anhelo de que el espíritu del nombre que luce en la espalda le posea. Yo jugué pachangas con el veintiocho de la Roma al dorso, creyéndome Guardiola. Debería seguir creyéndomelo, comprarme un traje oscuro con chaleco, y llamar a Laporta, a ver si se acuerda de mí.

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