El espíritu de la Navidad
diciembre 9, 2010 5 comentarios
El verdadero espíritu de la Navidad, lectores y lectoras, es el gasto, la compra, el dispendio, la locura por el derroche. Con el objetivo de facilitarles el acierto a la hora de enviar obsequios al autor de este humilde blog, les dejo las siguientes recomendaciones:
Reloj Nixon, modelo The Time Teller. Color índigo. Lo estaba petando en Gijón, y seguro que para el público de Fama a bailar lleva petándolo mucho tiempo, pero yo tengo mejores cosas que hacer que estar siempre donde lo petan las cosas. Se puede encontrar aquí.
Camiseta fan retro de los Knicks. Son diecisiete dólares, y hay que pedirla en la tienda oficial, aquí, ya que el mercandising de la NBA que llega a España es una puta mierda. Sólo camisetas de españoles, del puto Lebron, y del no menos puto KG.
Auriculares retro. Me molan estos Murphy en Ebay. La puja está bastante baja y, a no ser que haya pique friki se quedará en unos 60 pavos.
Vinilos: single Erasmus borrachas de Francisco Nixon, aquí, en la tienda del sello Siesta. Parece que es la única edición que ha tirado en vinilo. Tampoco estaría mal el LP Sugar´s Bogaloo, de Sugarman Three, que podéis encontrar en la tienda de vinilos online Guerssen Records. Es la reedición de un descatalogado – referencia DAP006LP- de los que rompen caderas.
Cualquier cosa de Nick Hornby. Cualquiera.
Y de momento no se me ocurren más pijadas. Se aceptan sugerencias.
Gracias.
Ayer Antoni Daimiel, uno de los mejores especialistas de la NBA en nuestro país, colgó un vídeo, grabado con su móvil. Era el calentamiento de Boston en las finales. El mítico y desgarrador Ray Allen, sudadera en ristre, lanza tres triples perfectos en apenas veinte segundos. Dos tweets más arriba los compañeros de Paco González ya se han quitado la máscara en twitter, y se oponen a la decisión tomada por la cadena de echar a su director. Parece que las jerarquías están bailando, y los gurús de las nuevas tecnologías se comportan como un adolescente que contesta a su padre: convencidos, emocionados, pero sin algo de perspectiva, creyendo que la razón es una y está en su poder.
Eddie House, McGrady y Sergio Rodríguez. No parecen malos refuerzos para NY, a ver si levantamos cabeza. Si el canario no logra cogerle minutos a Robinson con un entrenador a su medida como D´Antoni, es que no sirve para la NBA y tendrá que volverse a Europa de una jodida vez. Bastante paciencia han tenido con él y se ha tenido a sí mismo. Lo que me faltaba es que nos clasificáramos para playoffs y tuviera que chuparme madrugada tras madrugada. Con el frío que hace en casa por las noches.

El sábado, el presidente de los Knicks me puso de patitas en la calle por llevar a la bancarrota a los newyorkinos. Si se entera mi madre, pa qué queremos más: que si eres un manirroto, que si los trabajos no te duran… Ni en la Play. Todos habían olvidado de que la anterior temporada fuimos campeones de conferencia y subcampeones de la NBA, pero bueno, la cibervida es así. Ayer deambulé por casa -es una figura literaria, en cuarenta metros te estiras, no deambulas- hasta que la apatía me alcanzó de un disparo derribándome en el sofá.
Tras unos días zamoranos, de fresco, campo, pizarra, carne de rigor, trucos helados, perros emporrados, porros perreados, personas huroneando,hurones personeando, charlas, biografías de Dana Plato, imágenes de farlopa, muecas de Arnold, operaciones, Corán, NBA, viajes, pinchos y apuestas, el clan del Lexatín regresó a Madrid. Fin de la primera parte.








