Mi postal al presi

Gane quien gane todo queda en familia. Esa es la grandiosidad de la democracia

Flo, ayer en Pelotas

-Nacionalizamos los bancos. Nosotros ponemos tipos de interés, elasticidad en las concesiones de créditos, préstamos e hipotecas. Suculento retiro a los banqueros y 90 del beneficio puesto a disposición de la sociedad, con sobrada publicidad de la medida para que la gente cambie el concepto: de banco que sangra, a banco para ellos.

-Nacionalizamos las energéticas y Telefónica. Con los beneficios creamos un ministerio que estudie los recursos de cada ciudadadano e imponga tarifas en función de éstas. Con otra parte de los mismos creamos un bolsa de inversión en desarrollo tecnológico.

-En obras públicas priorizamos un plan nacional de regantes que garantice el agua para todos. Nada de puentes absurdos, o nuevos azulejos para las estaciones de tren.

-Impuestos por entrar con el coche en el centro de las ciudades de más de 300.000 habitantes.

-Normativas de nuevas construcciones donde el autoabastecimiento energético sea obligatorio.

-Reforma integral del sistema educativo obligatorio donde la única duda que queda resuelta en el alumno es el por qué está estudiando.

-Reforma del sistema universitario, marcando muy claramente su función investigadora. Los investigadores son pagados por una bolsa de seguridad social rellena por los beneficios de la venta de patentes y derechos de autor de sus investigaciones. Frente a ésto, desarrollo de un sistema de formación profesional de calidad, que tenga una función de inserción laboral y varios cursos prácticos.

-Cursos de formación continua para empresarios, con psicólogos y economistas que ponen especial énfasis en la conciliación de vidas laboral y familiar, y el trabajo por objetivos.

-Establecimiento de una tasa a los capitales que entran y salen del territorio estatal, con rebaja para países de la Unión Europea (ya que con el punto primero nos habrían echado).

Eso para la primera legislatura. ¿Que no?

Es un tipo fenomenal

Ha pasado de ser un tipo absurdo, demagogo, con muchos complejos, a parecerme un tío gracioso. Me refiero al presidente Aznar (los que han sido presis de gobierno tienen el tratamiento de presidente de manera vitalicia), que se está convirtiendo en el Cantoná de la opinión pública. Con la diferencia de que el delantero francés era genial, y el madrileño siempre se ha caracterizado por la ausencia de brillo. Pero me mola el rol que asume ahora. Es una mezcla de friki que va de vuelta de todo (que son los más graciosos), y señor que quiere dar miedo. Carne del remake de Hotel Glam.

Cada vez que comparece ante los medios -casi siempre desde su propia fundación. Una fundación, ese concepto para sacar cuartos- despotrica como una alimaña desnortada. Sus afirmaciones me hacen mucha gracia, pero cansa que siempre arremeta contra lo mismo. Le da tanta cera a ZP que, en realidad, le está haciendo bien. Creo que es una especie de Bela Lugosi, que se ha creído su propia película. De verdad piensa que dejó un país de la leche y que en seis años los rojos (él creerá que son rojos, seguro) se lo han puesto patas arriba. Él, que puso los pies encima de la mesa.

Y es que va sueltecito, sin pelos en la legua. Sólo tiene encima de la lengua y, supongo que debajo, en ese escultural cuerpo. Si varía un poco más el discurso y empieza a opinar de literatura, deportes, música, tele, sociedad y demás, me haré un fan incondicional. Un tipo así, con esa mentalidad, que es capaz de querer a un compi de pupitre como Villalonga para darle Telefónica, y romper relaciones con él, porque el enlace de éste, en segundas nupcias, contrarió a los Legionarios de Cristo, merece toda mi atención.

PD: Dejo el glorioso momento. A destacar la actitud de Ferguson (ni le mira al ser expulsado), de Butt superjoven corriendo flipado, y de Schmeichel haciendo de mediador social ante la niña del exhorcista.

No pertenezco

Me llega, vía Facebook, una invitación para que me una al grupo de 4.000.000 de personas pidiendo la dimisión de Zapatero, y lo he ignorado. No porque defienda a ZP, sino porque él es responsable de lo justo. Mi padre es obrero, lleva trabajando desde los 14 años. Insisto en lo de que es obrero, porque cuando preguntaba en mi familia de qué clase éramos, me decían que de clase media, y es mentira. En el cole los profes nos preguntaban también, y todo dios decía que de clase media. Y una mierda.

El primero que se sintió rico, cuando supo que el piso que le había costado quince millones se vendía por cuarenta fue él (sin percatarse de que, si lo vendía, tendría que comprarse otro que valía otros cuarenta), así que en este país todo el mundo se metió en la burbuja del dinero fácil, en el mundo de lo irreal, cosa que trae sus consecuencias. Cuando las estadísitcas de pisos desocupados crecían a la misma velocidad que las de nuevas promociones inmobiliarias, nadie reparó en que, años después, habría que echarle la culpa a ZP.

Por otro lado somos los últimos en salir de la sempiterna depresión económica, porque somos los menos productivos de Europa. Si los empresarios nos pagan por horas, y no por trabajo, si nos compran nuestro tiempo, e impiden la conciliación de las vidas laborales y familiares, lo más lógico es que nos impliquemos lo justo, que trabajemos a disgusto, y que nos escaqueemos bastante. ¿Quién le dice al gran empresario que debe ser más inteligente, que es más rentable ser más productivo? Nadie.

El gran empresario español (ojo, el grande, no la pequeña red de PYMES que es el 80% del tejido industrial de nuestro país) no sabe mandar un correo electrónico, ni manejar el Excel. Eso es así, y así nos luce el pelo. Y cuando las cosas les van mal dadas a los paletos, amenazan con los despidos masivos (muy creativa la fórmula), y a ningún gobierno le interesa la coflictividad social, por lo que sacan el talonario, y le cubren el culo a las grandes empresas y a los bancos, es decir, el ciudadano se autofinancia su no-despido, su trabajo prescindible.

El político es la cabeza de turco, el muñeco de pimpampum que vemos desde el sofá, papá, el que nos va a sacar de los problemas, el que tiene que pensar y actuar por nosotros. Mientras tanto, vivamos como espectadores, tocándonos las pelotas y pensando que nuestra implicación en este mundo tiene forma de papeleta cada cuatro años.

Los pequeños seguimos en la pelea, mientras los trabajos siguen siendo para Telefónica. Pero la culpa de ésto no la tiene ZP, querido lector. La tenemos tú y yo.

Notas de viernes

- Mis amigos de Telefónica le meten pasta al Grupo PRISA (editora de El País, Cadena SER, Cinco Días, Cuatro, Digital Plus, Alfaguara, As…). Cuatrocientos y pico millones de euros, la mitad para deudas, la otra en dinero caaaash (Lomana* dixit). La excusa: compran el 21% de Digital Plus. Por un lado significa presión al Gobierno contra la Sexta, por otro Telefónica siempre está con el grupo de comunicación más afín al poder. No nos engañemos, el presi de la Sexta juega al baloncesto en la Moncloa, pero podéis comparar espectro de votantes que cubre cada grupo. Amigos, PRISA es PRISA. Además en pocos meses se reparte el pastiche europeo del Plan Avanza II, y Telefónica en el Avanza I se llevó… ¡cincuenta y dos millones de euros! Probinos

-Los que están en centroeuropa con el aparato ese que va a demostrar el origen de la vida, ya están funcionando otra vez. Menuda gilipollez en una semana con un Barça-Madrid.

-En los últimos días he tenido varias discusiones, sobre la posibilidad de hacer humor con cualquier tema, por más espinoso que sea éste. Creo que reducir el espectro significa ayudar a la imposición de un tabú. Pongo como ejemplos el tema de la discapacidad y cómo lo aborda Little Britain, o ETA desde el punto de vista de Vaya Semanita, que me parecen bastante claros. Llevo toda la vida discutiendo por lo mismo. Nada, pongámonos un lacito de colores un día, vivamos en la sociedad de la correción política, en la sociedad de lo literal.

-No, no me creo más listo que los demás (que os veo venir).

-Ayer ví Cuéntame. Hacía seis o siete años que no lo veía. Es bastante surrealista, y propició el morboso encuentro en pantalla entre Imanol Arias y Pastora Vega. El guionista podría ser Mariñas.

-La infanta se divorcia y vuelve Farmacia de Guardia. Lo flipo. Juro que no se me ocurre ningún comentario.

-Jóse se está saliendo con los vídeos de miramapa. Si no tenéis plan para el finde, alquilaros una peli:

Fatale

“Hay demasiada sangre en el mundo para que tú la limpies

Hay demasiado sexo seguro

Hay demasiadas canciones de Britney Spears”

Quique González

Ayer por la tarde tarareaba “femme fatale” de la Velvet, y del baño salió un señor de la SGAE con un listado de tarifas. Me dijo que tenía que abonar. Yo le dije que de qué coño iba, pero se le veía muy seguro. Llamé a Lou Reed, pero no me lo cogió, me saltó el contestador: “Hola soy Lou y en este momento no puedo atenderte. Si quieres cualquier cosa deja un mensaje despues de oí la señal. Pííííí“. Putada. Llamé a John Cale mientras el señor de la SGAE miraba mis discos. Vió los vinilos y me echó una mirada de condescendencia. Esperé que no viera la carpeta con cedés piratas, porque era lo que me faltaba. John me dijo que cómo tenía la jeta de llamarle, y yo le contesté que se confundía, que no debía ser el mismo, pero me colgó.

andy-warhol-elvis-1963-double-elvCuando el señor de la SGAE vió en una estantería un cedé grabable con las letras “B.S.O. High Fidelity” en una de las caras, no me quedó más remedio, y le encañoné con mi pistola. No me gusta usarla, pero tampoco pagar. ¿Cuando es lícito sacar la pistola? ¡Este señor me está agrediendo!. En Milwaake ya sería un fiambre. No habrá SGAE en Milwaake. Andy no coge el teléfono, pero al rato llama, y me dice que si es que no sé que está muerto, o es que soy gilipollas. Le digo que mitad y mitad y le cuento el rollo.

Diles que me deben pasta- me dice. Así que lo hago, todavía clavándole el cañón en la sien y, a medida que le caían gruesas gotas de sudor desde la frente, bajaban las tarifas. Solas. Era como papel mágico. Era como una especie de juego de Giochi Preziossi… “los números que cambian sólos” para éstas navidades. Me dijo que todo perdonado, que lo uno por lo otro, y le dije que “lo uno por lo otro” nada, que yo no quería problemas con Andy. Se lo comenté a Warhol, que me instió en que no me preocupara, pero que tenía el 100 por 1 de Telefónica, que pagaba un minuto y hablaba 100, y que le prometiera que al acabar el asunto siguiéramos hablando. Sabe que me jode hablar por teléfono, pero me había salvado.

Como me sentía como en una peli, aún perdonándome la peya, le disparé al señor de la SGAE, que cayó como un trozo de vaca, de esos que llevan tan temprano los camiones a las carnicerías. Luego pensé que hubiera sido más divertido dispararle en las rodillas. Aún así le disparé en las rodillas. No sirvió para nada. Estuve lento, joder. Salí al patio y, no sin problemas, lo metí por la alcantarílla y abrí el grifo. Problema resuelto.

Lo prometido es deuda. Hablé con Andy. De lo de Schuster -no le gusta Juande Ramos- y del partidazo de Calde. Se ha hecho de Toronto el cabrón, qué chaquetero. Verás cuando le cuente lo del euro.

No me apetece nada

Pues mira sí, lo llevo con una mezcla de resignación y optimismo, pero me siento un poco como Zapatero, subido encima de la crisis y diciéndo que… por lo menos estás subido en algo. Pero una parte de mí está contenta, y con cierta esperanza. Probablemente me la pegue, porque vamos buscando la superviviencia a contrarreloj y, en algún momento me la tengo que pegar, pero sé que, en este tipo de circunstancias es donde entro en valor, donde templo los nervios, sé que he de cortar el cable rojo, y saco lo mejor de mí.

Nos vamos de la ofi donde hemos perdido año y medio para nada, y por eso no me dará ninguna pena partir. No tendré que despedirme del mariquita -que se parece al fotógrafo de Yo soy Bea (no veo la serie… bueno… un día haciéndo zapping)- ni de las estiradas secretarias que siempre hablan en la comida de dónde les llevan de paseo sus maridos los fines de semana -ora a la sierra, ora a la playa- ni diré adiós a la morbosa de abajo, a la que llamé puta en el Lamiak aquella noche y que me quiso pegar porque iba drogada hasta las trancas (y porque la llamé puta, no entendió mi fino humor), ni me despediré de los jefazos que van vestidos como periodistas americanos de los años veinte, ni del técnico que se parece a Pippo Inzhagui, ni de Claudia, la recepcionista bipolar… ni de nadie, porque a nadie voy a echar de menos.

Recojo en una caja de cartón, rollo yanki, mi portafotos con Sarkozi, mi Mini rojo de juguete, mis bolanieves de Berlín y Portugal que me trajeron Paco y yo mismo, mi entrevista a todo color de Dani Güiza, mi postal de papavoitila en la que pegué dos condones, y el autógrafo que nos firmó el mítico Oscar Ladoire

Adiós Telefónica. No te quiero ver ni en el móvil.

Además suspendido el monólogo del jueves porque la sala no reúne las condiciones adecuadas (acabaré debutando en el Madison Square Garden)

Os dejo el último capítulo de Parte de cero. La verdad es que Jóse se sale…

Lo que queda de 2008

Que 2008 está siendo uno de esos años en los que no debería haber salido de un letargo producido por pincharme con una rueca de hilar en el dedo, parece más que evidente (analicen sintácticamente la frase). Pero la traca final que me espera, es de las de aúpa. Por lo pronto hoy nos han largado de Telefónica. Jóse me ha llamado a media mañana para comunicarme la buena nueva, en forma de llamada-broma de un original concurso. Se lo agradezco, porque me ha hecho tomármelo mejor.

He puesto las noticias y el niño de la comunión de Cuatro, ex-presentador de Antena de la Bolsa en la SER, Javier Ruiz, ha explicado perfectamente que a la crisis (muy muy gorda) ya no se le ven las orejas, está sudándonos el escroto sobre las cabezas. Caída en picado de todas las bolsas del mundo (el Santander un 7%, Botín ya lo es menos), y todavía no ha abierto Wall Street. Si digo que esto lo puse por escrito en un trabajo de la facultad en el año 2001, no me creerán. El profe tampoco, que sólo me clavó un ocho.

Era de cajón y, quienes lo vimos, fuimos tachados de izquierdosos trasnochados. Crecimiento de la economía especulativa, fusiones, tendencia al monopolio, desestructuración de los mecanismos de intervención del Estado… Pues ahora todos pencamos. Por lo menos sé que 2008 no sólo estará marcado en negro en mi biografía, también en los calendarios corporativos de Lehman Brothers (en quiebra, joder, y eso que eran gente con corbata).

Además la del Mini. La del Mini es lo que me faltaba para rematar el año, para quebrar mi coco en el último trimestre. Joder, con lo bien que estaba yo, jijijaja, jolgorio… y tiene que aparecer lo más prometedor desde el draft de Michael Jordan para volarme la tapa de los sesos, y que esté como un crío, a sabiendas de que será una ostia casi segura (mi pesimismo eterno, ya saben). Que no, que yo… pues nada. Otra vez, colega, a hacer el pringao. Muy crack (y no el del 29). Está llamada a cambiar los designios de mi franquicia, pero no confío nada. Bueno no sé, bueno… a veces pienso que tener una mente superior a la de un quinceañero, tiene que ser la ostia.

Si salgo vivo de este año, la virgen de Covadonga tendrá que venir de rodillas a mi casa y ponerme velas. He dicho.

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